Más de un Millón de Migrantes han Ingresado a México en lo que va del Sexenio: César Cañaveral

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César Augusto Cañaveral, director del Albergue Belén de la Diócesis de Tapachula, aseguró que la última caravana de migrantes sí cruzó a Tapachula en pequeños grupos.

Director del Albergue Belén

*CADA AÑO INGRESAN 400 MIL CENTROAMERICANOS, SIN QUE EL INSTITUTO NACIONAL DE MIGRACIÓN “SE HAYA PERCATADO”. *CRECE 70% LA MIGRACIÓN DE NIÑOS, SOLOS O ACOMPAÑADOS.

Tapachula, Chiapas; 15 de Octubre del 2020.- Las cifras que se tenía hasta ahora sobre la cantidad de migrantes que cruzan de manera ilegal de Guatemala a México para quedarse a vivir en territorio azteca, o seguir su paso hacia los Estados Unidos, se han quedado cortas.
De acuerdo a César Augusto Cañaveral Pérez, responsable de la Dimensión Pastoral Movilidad Humana en la Diócesis de Tapachula y director del Albergue Diocesano Belén, por esta frontera entran de manera ilegal unos 400 mil migrantes al año
Al preguntarle si esas cifras se han alcanzado por las múltiples caravanas de indocumentados que han llegado a Chiapas en los últimos dos años, el sacerdote precisó que eso pareciera, pero que la realidad es otra.
De acuerdo a los datos de la Iglesia, ese éxodo llega en pequeños grupos, ya sea personal o de familias, y que por eso se cree el número de las caravanas fueran muy grandes, pero el «cruce hormiga» es el realmente el que hace esa cantidad, «que son cifras que ya están constatadas».
Sobre el perfil de las personas que ingresan de manera ilegal a México desde Centroamérica, sea cual fuera su nacionalidad, recordó que antes se trataba de jóvenes de entre 20 y 30 años de edad.
Sin embargo, de un tiempo para acá, se modificaron considerablemente esos datos, «porque los Gobiernos, como los de Honduras, El Salvador y Guatemala, están expulsado a una serie de familias completas, por el tema de la violencia que se está generando en esos países».
Por eso, precisó que actualmente el tema migratorio en la Frontera Sur de Chiapas trata de familias, además de una gran mayoría de mujeres, tanto jóvenes como embarazadas.
Calculó que al menos siete de cada diez mujeres que viaja ahora en esos flujos, están en gestación y llegan a Chiapas a dar a luz.
Aunque no lo precisó, se cree que esa es una estrategia migrante porque, por un lado, le quita las responsabilidades al sector salud de sus países y los gastos que ellas puedan tener, pues al llegar a Tapachula o a los municipios aledaños, todo eso es gratis, incluyendo atención médica antes, durante y después del parto, medicamentos, entre otros.
Además, al nacer sus hijos en Chiapas, pasan a ser automáticamente mexicanos y con ello los derechos de los menores son como las de cualquier otro ciudadano, mientras que, a las madres les abre amplias posibilidades de regularizar su situación migratoria.
Al hablar de las enfermedades que padecen los migrantes que llegan a ese albergue, reveló que han detectado casos del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), además de varias degenerativas, como diabetes, hipertensión y obesidad.
En torno a la caravana que supuestamente desintegró el Gobierno de Guatemala, comentó que la sociedad consideró que, entonces, ya no había pasado nadie.
Pero, lo que en realidad ocurrió, fue que el contingente se dividió y cruzó la frontera en pequeños grupos. Tan solo en el albergue Belén llegaban diariamente unos 30 hondureños de esa caravana para solicitar ayuda humanitaria.
En el caso de los menores de seis años de edad, tanto solos como acompañados, calculó que hay un incremento de alrededor de un 70 por ciento, posterior a la contingencia.
Se desconoce los motivos que ha habido para que las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM), no se hayan percatado de esos 400 mil migrantes que entraron a México por Chiapas, durante cada año. Es decir, en lo que va del sexenio, pudieran ser ya cerca de un millón. EL ORBE / Nelson Bautista