La Producción Bajó de 6 Millones a 1.5 Millones de Sacos Anuales
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El Kilo Pasó de Venderse en 62 Pesos a 45 Pesos, Casi 30% Menos de su Valor
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Denuncian que Corporaciones Trasnacionales Imponen Precios por Debajo del Mercado
*LOS COSTOS DE PRODUCCIÓN SUPERAN EL PRECIO DE VENTA DEL AROMÁTICO GRANO, ADEMÁS DE LA FALTA DE MANO DE OBRA PARA RECOGER SUS COSECHAS.
Tapachula, Chiapas; 2 de enero de 2026.- El sector cafetalero mexicano enfrenta una de sus peores crisis rumbo a 2026. Productores advierten que la actividad es ya insostenible, los costos de producción superan el precio de venta, no existe respaldo presupuestal y las condiciones climáticas agravan el escenario.
Criticó además, que programas sociales como Sembrando Vida no han logrado impulsar la productividad ni resolver los problemas estructurales del agro, al considerar que los recursos no se traducen en mejoras reales para los productores.
“La rentabilidad del café se ha desplomado. Mientras el kilo se pagaba hasta en 62 pesos el año pasado, actualmente se comercializa entre 45 y 47 pesos” dijo.
“El problemaes que producirlo cuesta alrededor de 50 pesos por kilo. A ello se suma el aumento en la mano de obra.
“Los cortadores cobran entre 250 y 350 pesos por caja, lo que deja a los dueños de las parcelas sin margen de ganancia y, en muchos casos, operando con pérdidas”, afirmó.
El líder cafetalero señaló que grandes corporaciones transnacionales, como Nestlé, imponen precios que no reflejan la situación real del mercado internacional. Pese a la reducción de la producción en países clave como Brasil y Vietnam, las empresas mantienen precios bajos bajo el argumento de una supuesta sobreoferta.
México, dijo, ha resentido esta presión, pasó de producir cerca de seis millones de sacos anuales a apenas 1.5 millones, cayendo al onceavo lugar mundial.
“Las condiciones ambientales agravan la crisis. Las presas se encuentran a media capacidad y la producción depende casi por completo de las lluvias de inicio de año.
“Una sequía prolongada o la aparición de plagas podrían afectar severamente la próxima cosecha”, señaló.
El colapso del campo tendría consecuencias directas en las ciudades. “La ciudad vive de lo que produce el campo. Si el productor quiebra, todos lo resentimos”, sostuvo. EL ORBE/Nelson Bautista





