*Ante el Bloqueo Prolongado en el Estrecho de Ormuz.
Roma, Italia;19 de Abril.- La paz se logrará «de una u otra manera», es decir, por las buenas o por las malas, aseguró el presidente de EU, Donald Trump, furioso por el bloqueo de Ormuz y dispuesto a «hacer estallar» el país si sus propuestas fueran rechazadas.
El régimen, aunque admite «progresos» en la negociación, mantuvo su postura sobre el cierre del Estrecho y su derecho a la energía nuclear. Ahora se esperan desarrollos desde Islamabad: el equipo estadounidense liderado por el vicepresidente, JD Vance, recibió luz verde para volar a Pakistán, pero por la noche los medios iraníes pusieron seriamente en duda la participación de los representantes de los ayatolás.
La primera noticia, no esperada, es que su delegación irá a Pakistán con el formato habitual: además de Vance, Jared Kushner y Steve Witkoff.
En juego, según su visión, hay un «acuerdo justo y razonable» propuesto a la contraparte, que haría bien en aceptar. De lo contrario, el Presidente dejará de ser el «buen chico» y ordenará la destrucción de infraestructuras, «puentes y centrales», de la República Islámica.
«Es su última oportunidad», advirtió, anunciando una carta a los iraníes para dejar claro «lo que está en juego si no hay un entendimiento».
Para el régimen, el acuerdo está «aún lejos»: el portavoz del Parlamento, MohammadBagherGhalibaf, habló de «muchas divergencias y algunos puntos fundamentales sin resolver». Uno de ellos es el dossier nuclear: «Trump no tiene derecho a negarnos sus beneficios», especificó el presidente MasoudPezeshkian.
Otro tema que pone en riesgo las negociaciones sigue siendo Ormuz, con ambas partes intercambiando acusaciones de violación del alto el fuego.
Estados Unidos, en particular, insiste en la reapertura del Estrecho (otras dos buques petroleros se vieron obligados a dar marcha atrás), mientras que los Pasdaran responden que no habrá negociaciones si los estadounidenses mantienen el bloqueo naval en los puertos iraníes.
La línea dura de los Guardianes de la Revolución, al término de un día de confirmaciones y desmentidos, podría haber prevalecido.
La agencia Irna informó que no hay «ninguna perspectiva clara de éxito en las negociaciones», también debido a las «demandas irracionales» de Washington. Fars y Tasnim, sin confirmar una decisión de las autoridades en un sentido u otro, señalaron que «la atmósfera general no puede evaluarse como muy positiva».
Según una reconstrucción de Axios, en Teherán existe la sospecha de que las declaraciones de Trump, sobre un posible acuerdo, pueden ser una cobertura para un ataque sorpresa por parte de Estados Unidos.
Todo sigue en suspenso.
Anteriormente, otras fuentes iraníes consultadas por la cadena CNN habían hablado de un equipo negociador que llegaría a Islamabad el martes, con la expectativa de encontrar un entendimiento al menos para la extensión del alto el fuego.
Además, la reapertura del tráfico aéreo internacional desde Mashhad, la segunda ciudad del país, que había sido afectada por los bombardeos estadounidenses e israelíes, había sugerido que la reanudación de la guerra no era inminente.
Mientras tanto, el portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, regresó a las aguas del Medio Oriente después de haber permanecido en el puerto del Mediterráneo para reparaciones.
Desde el Ford podrían despegar los cazas para reanudar los ataques a objetivos iraníes, en caso de que fracasen las negociaciones: esta parece ser la opción militar preferida por Trump, quien según el Wall Street Journal no aprobó la toma de la isla de Kharg por temor a un número significativo de víctimas entre los soldados.
El hecho es que también los iraníes se están preparando para reanudar las hostilidades: los altos mandos aéreos aseguraron que «durante el alto el fuego hemos aumentado la velocidad de reabastecimiento de nuestras plataformas de lanzamiento de misiles y drones en comparación con antes de la guerra».Sun





