Centenares de Migrantes Fueron “Encapsulados” por la Guardia Nacional

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Los anillos de seguridad montados por la Guardia Nacional e INAMI no fueron obstáculo para detener la estampida humana. Ni los fuertes rayos del sol.
Los movía el grito al unánime de ¡Queremos esperanza y paz! Era la petición de cerca de 4 mil migrantes que aguardaban en el puente internacional “Rodolfo Robles”.
Los llamaron integrantes de la Caravana Migrante 2020 y tras el segundo intento por esperar una respuesta del Instituto Nacional de Migración de dejaros entrar a territorio mexicano.
La respuesta de las autoridades migratorias a través de un altoparlante fue tajante -entran de 20 en 20- de lo contario el paso está sellado.
Cientos de migrantes estuvieron varados y esperaban una respuesta más convincente y humanitaria. Sin embargo, la instrucción era la misma, un paso regulado, ordenado y seguro.
Y entonces, el panorama se volvió más desolador, la irritación social se generalizó y el caos no se hizo esperar.
La estampida humana se trasladó hacia el río Suchiate y cruzaron a través de los llamados pasos ciegos: El Coyote, Rojo y Limón.
En un boletín informativo el INM se lavaba las manos y a la letra decía su argumento “Se invitó a entrar de manera ordenada al país y con base en la ley, dando prioridad a los grupos vulnerables. Pero, sus dirigentes convocaron a cruzar el río Suchiate, sin considerar los riesgos para menores de edad y grupos vulnerables”.
Añadieron, “por ello será presentada ante la autoridad migratoria a toda persona en condición de estancia irregular; se iniciará su procedimiento administrativo y en su caso, el retorno asistido a su país de origen”
El actuar no se hizo esperar, ya en territorio mexicano los esperaba un operativo de cacería migrante conformado por la Guardia Nacional, Ejército Mexicano, Marina, INM, Beta Sur y Protección Civil.
De los 4 mil migrantes, entraron cerca de 3 mil a través del Suchiate. Unos mil se replegaron hacia la frontera de Tecún Umán.
En esta primera redada, aseguraron a unos 500 migrantes que subieron a los autobuses del Instituto Nacional de Migración.
Mil más se dispersaron en la cabecera municipal de Suchiate donde se resguardaron de las corporaciones de seguridad.
Centenares más decidieron reagruparse y continuar su camino hacia Tapachula a través de la carretera federal, sin embargo fueron “Encapsulados” por la Guardia Nacional y el INM.
Se logró la detención de unos 300 migrantes, los demás huyeron a través de los cafetales y caminos de extravío. EL ORBE/Darinel Zacarías