Atraviesa Mazatán su Peor Administración Municipal

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Atraviesa Mazatán su Peor Administración Municipal
Atraviesa Mazatán su Peor Administración Municipal

* Inseguridad Mantiene en Zozobra a la Población.

Tapachula, Chiapas; 12 de Enero.- En sus primeros cien días de actividades, la administración municipal de Mazatán que encabeza el aún alcalde, Gilberto Barrientos Coyotzi, hay sido literalmente todo un fracaso, al grado de que ya se considera la peor en la historia de la ciudad de los venados y las iguanas.
Sobandero de huesos de profesión, Coyotzi fue candidato por el partido Chiapas Unido y, en una controvertida elección en la que hubo de todo, logró adjudicarse el triunfo en la mesa, luego del dictamen de las autoridades electorales.
Luego vinieron infinidad de protestas por los diversos grupos que participaron en los comicios, pero al final el sobandero tomó protesta como Alcalde.
La sociedad esperaba que con ello se terminaran las administraciones plagadas de corrupción y se iniciara una nueva etapa de desarrollo para ese municipio. Sin embargo, no ocurrió.
El Alcalde, impedido por su inexperiencia en la administración pública y su falta de planeación, no ha podido atender los rezagos de la cabecera municipal, y mucho menos de la zona rural, que sigue sumida -como siempre- en su marginación y pobreza.
La falta de resultados del Presidente y de sus colaboradores, así como la inconformidad de la población, obligó al Ayuntamiento a emitir un comunicado en las últimas horas en las que se auto-dicen que “está encontrando muchas piedras en su camino, las mismas que evidentemente son puestas por los candidatos perdedores”.
Utilizando el aparato gubernamental para denostar a sus adversarios, de quienes dice que no digieren su derrota del pasado 1 de Julio, asegura que “está trabajando bien, como ningún otro alcalde lo había hecho antes”.
También arremete en contra de quienes gestionan recursos federales que “a la hora que llegan esos recursos, todo queda en familia y nunca va a dar a las manos de quienes aparecen en las listas”.
La realidad es que, en el primer cuatrimestre de cobrar como Alcalde, Gilberto Barrientos aún no tiene acciones destacables, obras y la atención a los servicios públicos, que tanto se requieren.
Todo ha sido pachanga. El Ayuntamiento actual se ha de sentir orgulloso de contratar artistas de renombre y derrochar los recursos del erario, en lugar de destinarlos para lo que fueron aprobados.
El silencio sumiso de su Cabildo también ha dejado mucho qué desear. Fuera de sus cómodas oficinas no solamente hay un pueblo que ha caído en la desesperación por la miseria, la falta de oportunidades, una economía en crisis, el campo olvidado y los proyectos que ni siquiera han sido anunciados.
Sin embargo, uno de los mayores problemas sociales por los que atraviesa actualmente ese municipio, vecino de Tapachula, es de los altos niveles de inseguridad.
Es el caso de la delincuencia común, la cual se ha apoderado de las calles, los caminos vecinales, las inmediaciones al mercado y a la plaza central, además cerca del panteón, en resumen, de todo.
Los estudiantes, las amas de casa, las personas de la tercera edad, los niños y las clases desprotegidas son los grupos más vulnerables e impotentes ante las arremetidas de los delincuentes, quienes están operando con toda impunidad.
Se teme que los delincuentes en motocicletas también se han apoderado del narcomenudeo, sin que tampoco nadie haga algo para evitarlo.
Es más, se sospecha que el operativo de verificación de motocicletas en algunos municipios no es para inhibir a la delincuencia, sino más bien presionar a la sociedad para que pague refrendos, licencias y placas, que casualmente acaba de iniciar en las oficinas gubernamentales.
Los desaciertos de la administración de Gilberto Barrientos hacen suponer que el Congreso del Estado deberá evaluar la posibilidad de la desaparición del Ayuntamiento de ese lugar y nombrar un Concejo Municipal, antes de que la ingobernabilidad sea irreversible. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello