En México no se Puede Vivir con las Fronteras Cerradas

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En México no se Puede Vivir con las Fronteras Cerradas

*Declara el Obispo Jaime Calderón.

Tapachula, Chiapas; 14 de Septiembre del 2020.- El obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón, celebró este lunes dos años de haber llegado a ocupar ese cargo en la Frontera Sur, de la que señaló ser una región que sigue sufriendo de las desigualdades por parte de la Federación.
En rueda de prensa por esa celebración, recalcó que siente una profunda satisfacción de haber recorrido los 12 mil kilómetros cuadrados que ocupa la Diócesis, con sus 51 parroquias y 2 misiones parroquiales.
Durante este periodo, señaló que ha visto que hay mucho qué hacer en la promoción humana y la dignidad de la persona, es decir, tener una conciencia responsable con todos de que se puede tener una región tan próspera, como es el Soconusco
Se necesita poner más empeño en el asunto social, para que haya mucha más fuente de trabajo para todos, así como la atención en el tema de los migrantes, sostuvo.
«Otro aspecto que me parece delicado y que, por la pandemia, se ha puesto de nuevo en juego es el tema de la educación. Las autoridades federales tienen una gran deuda con nuestro Estado y particularmente con nuestra región», indicó el prelado.
Así también, que «en la Diócesis de Tapachula a la que pertenecemos en toda la costa de Chiapas y la parte de la montaña, nos duele ver cómo en este aspecto se da una desigualdad, ya que allá arriba se ve con tristeza que no son atendidos los jóvenes, y generalmente están fueran de sus aulas o deambulando».
Luego, abordó otros temas como el de la seguridad, donde Chiapas es el Estado con menor índice delictivo en el país, pero nadie quiere que esas cifras se incrementen en ningún sentido.
Además, el relacionado con las lluvias e inundaciones, además de otros problemas relacionados, como el cuidado del ecosistema.
Fue enfático al señalar que en México no se puede vivir con sus fronteras cerradas, tanto la del norte como la del sur.
Reconoció que fue una medida atinada para prevenir un mayor número de contagios de Covid-19, y en el momento que se abran, no significa que se debe de bajar la guardia; por el contrario, extremar aún más los cuidados preventivos.
«La sociedad ha sido vulnerable y es un riesgo, pero la reapertura tiene que implicar la responsabilidad de la sociedad y regular los espacios de sanitización», insistió.
Monseñor se refirió a que, la apertura de las fronteras representa estabilidad económica para millones de familias, sobre todo de las clases populares y, para el país, la generación de empleos y divisas. EL ORBE / Enrique Salazar