Tapachula, Chiapas 22 de Marzo del 2026.– La temporada de Cuaresma, tradicionalmente considerada una de las más importantes para la venta de pescados y mariscos, ha dejado de representar un repunte significativo para los comerciantes en Tapachula, quienes reportan una caída de hasta el 70% en sus ventas.
Yulisa Aguilar Santos, comerciante del mercado Sebastián Escobar, explicó que en los últimos tres años el consumo de pescado durante estas fechas ha disminuido considerablemente, debido a cambios en las costumbres religiosas y hábitos alimenticios de la población.
“Antes vendíamos hasta 50 o 60 kilos diarios de mojarra, hoy apenas logramos vender unos 20 kilos, incluso en viernes que eran los días más fuertes”, señaló.
La comerciante indicó que anteriormente fechas como el Miércoles de Ceniza y los viernes de Cuaresma eran clave para el consumo de pescado, ya que muchas familias evitaban la carne roja por motivos religiosos. Sin embargo, actualmente esta práctica ha disminuido notablemente, lo que impacta directamente en la economía de quienes dependen de esta actividad.
A pesar de la baja demanda, los precios se han mantenido estables, con productos como la mojarra en alrededor de 100 pesos, mientras que especies como el camarón siguen siendo de las más buscadas por su costo accesible. En contraste, pescados como el robalo y el huachinango registran menor disponibilidad.
La situación también se ve agravada por factores externos, como las condiciones climáticas en zonas pesqueras como Tonalá y Puerto Madero, donde los fuertes vientos han limitado la captura, reduciendo el abasto en los mercados locales.
Comerciantes prevén que durante la Semana Mayor podría registrarse un ligero incremento en precios debido a la escasez, aunque no necesariamente en las ventas.
Este panorama refleja no solo un cambio en las tradiciones, sino también un reto económico para los vendedores, quienes enfrentan una temporada que, lejos de ser de bonanza, se ha convertido en un periodo de incertidumbre. EL ORBE/ JC.





