* Guatemaltecos Cruzan el Río Para Participar en las Actividades Religiosas y Realizar Compras en los Comercios Locales.
Suchiate, Chiapas; 21 de Febrero de 2026.- Con el inicio de la Cuaresma arrancó también la tradicional feria en el municipio de Suchiate, un evento religioso y cultural que cada año fortalece los lazos históricos entre México y Guatemala, al convertirse en punto de encuentro para familias de ambos lados de la frontera.
Desde tempranas horas desde el pasado viernes y sábado, decenas de personas -en su mayoría provenientes de comunidades indígenas del lado guatemalteco- comenzaron a cruzar el Río Suchiate para participar en las actividades religiosas y realizar compras en los comercios locales.
La feria no solo representa un acto de fe, sino también un motor económico para pequeños comerciantes, locatarios del mercado, vendedores ambulantes y empresarios del primer cuadro de la Ciudad.
Durante estos días, aumenta la demanda de alimentos, ropa, artículos religiosos y productos básicos, generando una derrama económica que beneficia directamente a cientos de familias.
No obstante, algunos comerciantes señalan que el arranque de este año ha sido más lento en comparación con ediciones anteriores, atribuyendo la disminución en ventas a factores económicos y a cambios en las dinámicas comerciales de la región.
A pesar de ello, el ambiente binacional sigue siendo el sello distintivo de esta peregrinación anual. La convivencia entre visitantes guatemaltecos y anfitriones mexicanos reafirma la relación cultural, social y económica que históricamente ha caracterizado a esta frontera viva, donde la fe y el comercio caminan de la mano.
En el centro de esta celebración destaca la devoción al Señor de las Tres Caídas, imagen venerada por generaciones en Suchiate y considerada símbolo de esperanza y fortaleza ante la adversidad. Para los fieles, representa el sacrificio y la perseverancia de Cristo camino al Calvario, y durante esta temporada recibe muestras de fe a través de peregrinaciones, ofrendas y oraciones que consolidan la identidad religiosa del municipio y su arraigo espiritual en la región fronteriza. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros





