Huixtla, Chiapas, 01 de julio de 2026.- Personal administrativo con más de 24 años de servicio y un historial laboral intachable, levanta la voz ante lo que han calificado como “un doloroso episodio de acoso laboral” que hay llegado al extremo de las vejaciones e insultos por parte de la directora de la Escuela Preparatoria Alberto Caralampio Culebro de Huixtla.
Los señalamientos van más allá, pues se suman actos de imposiciones, hostigamiento y abuso de poder en el turno vespertino. Una protesta interna en la Preparatoria que exhibe un conflicto que va más allá de un desacuerdo administrativo: en documentos firmados por trabajadores y representantes de madres y padres de familia, se acusa a la directora encargada del turno vespertino, Ninfa Sosa Merchant, de imponer cambios unilaterales en los horarios, ejercer presunto hostigamiento laboral y operar con decisiones que, según los inconformes, han dejado en indefensión a personal y comunidad escolar.
Los escritos, dirigidos a la Secretaría de Educación de Chiapas, describen un ambiente de tensión sostenida dentro del plantel. Los firmantes sostienen que la modificación de horarios habría sido aplicada sin consenso, sin respeto a acuerdos previos y en contravención, aseguran, de derechos laborales y de los derechos de niñas, niños y adolescentes, al alterar el funcionamiento del turno vespertino.
Ninfa Sosa Merchant maestra de oficio, ha sido señalada como una persona polémica por el tráfico de influencias que ejerce desde la careta de quien se siente protegida, presuntamente por Plácido Morales Vázquez titular de la Profeted (Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo), con quien se le ha relacionado desde el ámbito político partidista.
La denuncia no se limita a una disputa por la organización escolar. En los documentos aparece un señalamiento más grave: presuntas amenazas, trato autoritario, abuso de poder y discriminación. Los quejosos afirman que la directora habría actuado con apoyo de una figura intermediaria identificada como asesor jurídico, a quien atribuyen participación en decisiones que endurecieron el conflicto y profundizaron el malestar entre docentes y personal administrativo.
El tono del escrito es explícito: los promoventes piden la intervención de la autoridad educativa para frenar lo que consideran una cadena de anomalías. También solicitan que se investigue a fondo la conducta de la directora encargada y se corrijan las irregularidades denunciadas antes de que el conflicto siga degradando el ambiente laboral y escolar. Así como advierten que la problemática podría escalar a otros niveles, ya que consideran a dicha funcionaria educativa como conflictiva y agresiva. EL ORBE/ Ernesto L. Quinteros.






