Tapachula, Chiapas, 3 de abril.- Fuerte contaminación ambiental provoca el agua negra de una tubería que está rota y cae a un afluente que pasa por diversas comunidades de la zona baja del municipio, denunciaron habitantes de la Primera Sección de la Cebadilla, de este municipio.
Informaron que esta contaminación tiene seis años que la han padecido, era poca el agua sucia que caía al arroyo, pero hace varias semanas llegó maquinaria pesada al lugar ubicado entre el camino a La Pita y el Libramiento Sur, a realizar trabajos de limpieza a un predio al parecer particular y terminaron de romper el tubo que ya presentaba daños.
El Juez Primero de la Primera Sección de la Cebadilla, Arturo Duque Martínez, informó que son muchos los daños que sufren y lamentablemente ninguna autoridad les ha hecho caso desde el 2013, cuando la tubería colapsó al sufrir daños al haberse quemado el pasto seco.
Recordó que en aquel entonces y ante la nula respuesta del Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula (Coapatap), no les hicieron caso, se vieron en la necesidad de remendar los tubos con láminas y amarrarla con alambre.
Ahora tras los trabajos con los que rompieron más la tubería, el escurrimiento de agua sucia es mayor y les está provocando muchas afectaciones en la salud, sobre todo porque se han presentado enfermedades en las vías respiratorias y en la piel.
Solicitan que el Coapatap les haga la reparación, pero que les coloque tubos nuevos y enteros, que no se hagan “remiendos”, para que quede bien y deje de escurrir agua de drenaje que afecta a más de 8 mil personas de la zona baja de Tapachula.
Duque Martínez manifestó que siempre entregaron oficios a las anteriores administraciones que hicieron caso omiso, por lo que ahora esperan una solución porque se les han empezado a morir sus animales domésticos al consumir el agua sucia.
Como las máquinas ya fueron retiradas y no supieron a qué empresa pertenecían, hacen un llamado a la autoridad para que reparen el tubo y el agua de drenaje deje de correr a cielo abierto, ya que no soportan los malos olores, principalmente cuando los rayos solares están en plenitud. EL ORBE / Rodolfo Hernández González





