ALFIL NEGRO

537
ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

 

Divos del Futbol
Oscar D. Ballinas Lezama

En estos tiempos en que países como México, de Centroamérica y de muchas partes del mundo, compiten por ‘coronarse’ como los más corruptos del planeta azul; otras naciones, como Alemania en este caso, buscan la superación de sus sociedades atajando las acciones y comportamientos de sus habitantes, que pueda llevarlos al debacle político, económico y social.
La corrupción al amparo de la impunidad ha corrompido como un cáncer, no sólo las estructuras gubernamentales, los partidos políticos, la educación, salud, seguridad y cultura, sino que al parecer también se ha infiltrado en el deporte, el último bastión que tenía la ciudadanía para encontrar un remanso de alegría y esperanza, en medio de la zozobra que le provocan los presuntos desaciertos del Gobierno Federal, que en esta era de reformas la han puesto contra la pared con el gasolinazo, el alza en el cobro de la de luz y de todos los productos y servicios.
Como ‘botón de muestra’ está lo que ocurre dentro del considerado ‘deporte nacional’ o ‘balompié’, el que ha caído estrepitosamente en la improvisación y se presume que ha dado paso a los negocios turbios, que solo han beneficiado a los malos dirigentes y algunas ‘estrellitas’ del futbol; quienes participan en los campeonatos mundiales o de relevancia contra otros países, haciéndolo con espíritus de ‘divos’ y con poses de ‘figuritas’, que al final de cada encuentro solo han servido para vergüenza de una sociedad ávida de triunfos, para olvidar sus penas provocadas por los malos gobernantes que han desfilado en Los Pinos y algunos estados desafortunados, por la avaricia e incapacidad de los sinvergüenzas que los han gobernado.
Ni los juegos olímpicos se han salvado de la mediocridad de los deportistas mexicanos, en especial de los futbolistas que carecen de la garra y el pundonor de aquellos jugadores de antaño; hoy, la ausencia de triunfos y medallas colocan a este país caminando como el cangrejo, hacia atrás y sin una pizca de dignidad y vergüenza, presuntamente solapados por los dirigentes de las diversas organizaciones deportivas, cuyas estructuras conformadas por numerosos contingentes de funcionarios y empleados a quienes la suerte del deporte de las patadas los tiene sin cuidado, siempre y cuando ellos (funcionarios y empleados burócratas) sigan cobrando jugosos salarios que salen de los bolsillos del pueblo que paga impuestos.
Naciones como Alemania han demostrado al mundo entero que cuando se está organizado, hay voluntad de superación y capacidad administrativa, así como honestidad y vergüenza, no sólo deportiva sino patriótica, los errores pueden enmendarse y conseguir el éxito, como lo han hecho los teutones que ahora han creado la liga de balompié más rentable del mundo, que no solo tiene un control financiero en el que participa la misma afición, sino que además atajan la corrupción y con el triunfo de sus futbolistas que son preparados a conciencia, sin pagarles los millones de Pesos que exigen los mexicanos mediocres, los europeos son el orgullo de su país; sus ligas, federaciones y afición trabajan unidos para apuntalar a sus clubes donde existen las fuerza juveniles ansiosas de triunfo, llenas de dignidad y amor por la patria que los vio nacer. Esa es la gran diferencia, entre el futbol alemán y el mexicano, que conforme pasan los años camina como el cangrejo, va de mal en peor y tanto jugadores, directivos, como propietarios de los clubes o equipos, siguen sin conocer la vergüenza ni la dignidad que deberían tener por haber nacido y vivir de lo que les dan estas tierras todas paridoras de nuestro México lindo y querido.