DEUS EX MACHINA

480

Ready Player One
Oscar Sieber

Muy probablemente la mejor oferta que hay en estos momentos en la cartelera chiapaneca, Ready Player One, es una producción que reúne la cultura pop de los videojuegos de los años 80’s y 90’s, en una historia que recrea un tiempo futurista, no muy lejano, y donde la tecnología y el mundo virtual, se ha impuesto significativamente en la cotidianidad de los seres humanos.
Bajo la dirección del eterno niño cineasta, Steven Spielberg, el filme da cuenta que en el año 2045, Wade Watts es un adolescente al que le gusta evadirse del cada vez más sombrío mundo real a través de una popular utopía virtual a escala global llamada «Oasis». Un día, su excéntrico y multimillonario creador muere, pero antes ofrece su fortuna y el destino de su empresa al ganador de una elaborada búsqueda del tesoro a través de los rincones más inhóspitos de su creación. Será el punto de partida para que Wade se enfrente a jugadores, poderosos enemigos corporativos y otros competidores despiadados, dispuestos a hacer lo que sea, tanto dentro de «Oasis» como del mundo real, para hacerse con el premio.
Antes de salir a la venta, esta novela creada por Ernest Cline, ya contaba con editorial y estudio de cine. Gracias a su capacidad imaginativa y literaria, el escritor, poeta y guionista estadounidense cuya afición principal estuvo marcada desde su infancia por las computadoras y su Atari 2600, lo introdujeron a la industria cinematográfica tras su primer guión Fanboys, producido en el 2009.
Hay algunas curiosidades que componen la realización de este proyecto y que vendría bien la pena mencionar, principalmente para alimentar el morbo a los cinéfilos por darles a conocer cómo es el estilo de vida laboral de un cineasta en Hollywood, como por ejemplo, en el caso del maestro Spielberg, esta cinta fue una producción que realizó simultáneamente a The Post, la película que refiere sobre la revelación de los cables del Pentágono y la guerra innecesaria contra Vietnam, que estuvo en la contienda de los premios de la Academia.
Otro dato de interés fue, que los productores de Warner, al ver la multitud de personajes de la cultura pop involucrados en la historia, implicaba un arduo trabajo jurídico para realizar los trámites necesarios y conseguir legalmente los permisos de derechos de autor. Tales figuras, por mencionar sólo algunos de ellos, fueron como “Street Fighter”, “Mortal Kombat”, “Donkey Kong”, “Looney Toones”, Mazinger Z, entre otros elementos emanados de películas de los 80’s. Pero estas complicaciones, solamente podían ser solventadas con alguien tan influyente como Spielberg y su equipo de abogados. Para él, bastaba con levantar el teléfono, llamar a los estudios y mencionar su nombre como capitán del proyecto. Quien sabe que sus influencias llegan hasta tener línea directa con la reina Victoria, entenderá que para el “Rey Midas de Hollywood” -como le dicen en la meca del séptimo arte- no existe imposibles.
Ready Player One, al igual que la mayoría de las películas de Spielberg, es una historia de aventura y gran espectáculo dentro de un mundo virtual que goza incluso de valores humanos, que además suelen ser los ingredientes característicos de dicho cineasta. Tales como el amor, la amistad, la benevolencia con personajes adolescentes con un tratamiento social de actualidad. Es decir, la película paralelamente a la historia, arroja reflexiones sobre las problemáticas sociales contemporáneas como el enajenamiento que vivimos las sociedades hoy en día; en el abuso excesivo con de nuestros aparatos tecnológicos lúdicos y de comunicación, alejándonos consecuentemente de lo más importante: la convivencia y el intercambio directo de amor con nuestros seres queridos y gente que nos rodea.
Si bien Ready Player One es una cinta enteramente comercial, reconozco su triunfo como objeto de entretenimiento, porque indistintamente de su primer click con el público geek, los valores universales que contiene, la diversión contenida y la aventura virtual, la convierten en una propuesta que puede disfrutar cualquier generación que se preste a ver ese renovado retrato que legó la época de los videojuegos.