EL QUINTO PODER DE MEXICO

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EL QUINTO PODER DE MEXICO
EL QUINTO PODER DE MEXICO

Stan, Entre el Recuerdo y el Olvido
Ernesto L. Quinteros

Miles de familias lo perdieron prácticamente todo durante el paso del huracán Stan, el 4 de Octubre del año 2005.
Muchos damnificados de este meteoro han permanecido entre el recuerdo y el olvido oficial.
En mi memoria está como si hubiera sido ayer, parecía un día normal de temporada de lluvias, mal tiempo dicen nuestros viejos. Cielo nublado con una lluvia ligera e intermitente.
Quienes vivimos en esta región de la Costa de Chiapas, y en particular en Tapachula nunca sospechamos de la desgracia y la tragedia que venía.
En aquel entonces trabajaba para una radio local, y los reportes de Protección Civil Estatal de esa época, decían que se trataba de un huracán categoría uno, y que perdía fuerza, entró por el Atlántico, lo que al final del día lo hizo más peligroso, porque se estacionó en la zona sierra.
El exceso de agua de lluvia provocó el desgajamiento de cerros y ocasionó un impresionante crecimiento en los ríos, estos se desbordaron, y una avalancha de agua, lodo, piedras y materiales pétreos se llevó todo a su paso.
Amigos y conocidos, que sabían de mi actividad de reportero, me llamaron para decirme que el río Coatán se estaba desbordando, no quise creerles. De inmediato, con un grupo de compañeros fuimos al puente conocido como Framboyanes, que comunicaba hacia la colonia del mismo nombre.
La imagen que miraba en un extremo del puente era impresionante, olía a tierra y barro disuelto en agua, el suelo se cimbraba, retumbaba porque el cauce del río arrastraba a su paso todo, incluso enormes piedras del tamaño de una casa.
Personal del Ejército y de Protección Civil bloquearon el paso en ambos extremos del puente. Con megáfono indicaban y advertían que el puente en cualquier momento colapsaría, mientras curiosos, y otros más atrevidos burlaban los retenes para cruzar corriendo de extremo a extremo dicho puente.
Mentiría si calculé el tiempo, estaba impresionado, río arriba en esa misma zona había una pensión de tráileres, y en cuestión de segundos se inundó y formó un gigantesco remolino, que devoró parte de la carretera Costera, el nivel de agua subió repentinamente y la corriente levantó cajas de tráileres, vehículos, tracto-camiones como que si fueran de unicel y todo lo que había en el lugar. Muchas de las colonias ubicadas en la zona, colindantes al cauce con el río, se inundaron, y la desesperación de la gente por ponerse a salvo era cada vez mayor, se gritaban unos a otros insistentes, que corrieran, que salieran de sus casas, que se salvaran.
Muchos lograron salir, y muchos más, los que pudieron subieron a los techos de sus casas. Otros quedaron atrapados y fueron devorados por las violentas corrientes.
En un abrir y cerrar de ojos el puente colapsó, ya que el nivel del río creció al doble y todo lo que arrastraba se impactaba en la estructura del puente.
Como olvidar esa escena, donde familias enteras fueron arrastradas con todo y casa, sin poder hacer nada.
Hubo cifras oficiales de muertos y damnificados, que se modificaron con el paso de los años. Pero la realidad, es que fueron miles de familias desaparecidas.
Recorrer las zonas afectadas después del paso del meteoro fue también impresionante.
La desinformación y la escasa coordinación entre los tres niveles de Gobierno ocasionó zozobra entre los miles de damnificados.
Creo que quienes vivimos dicha tragedia no volvimos a ser los mismos. Desafortunadamente muchas familias damnificadas quedaron nada más en el recuerdo y en el olvido, porque la ayuda oficial llegó a medias para unos, y nada para otros.
Por eso y muchas otras cosas, Stan, a su paso por ésta región de la costa de Chiapas, nunca se olvidará. Hoy 4 de Octubre, se cumplen 13 años de esa tragedia.
Por hoy ahí la dejamos, nos leemos mañana. ¡Ánimo!
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