ALFIL NEGRO

325
ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Dejad la violencia y la destrucción, practicad el derecho y la justicia. Acabad con las extorsiones que hacéis a mi pueblo (Ezequiel 45:9)

Ruleta Mortal
Oscar D. Ballinas Lezama

Pese a los titánicos esfuerzos que ha venido realizando el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, por liberar a esta entidad de la inseguridad que se ha convertido en uno de los flagelos a nivel nacional, pareciera que el crimen organizado no está dispuesto a ceder tan fácilmente, sobre todo en la zona del Soconusco.
Si bien es cierto que el trabajo diario que realiza el Ejecutivo Estatal, encabezando mesas de seguridad en coordinación con autoridades federales, también es que los Alcaldes de los 125 municipios vienen ‘nadando de a muertito’ y no ponen su grano de arena en esta lucha encarnizada contra el crimen organizado.
Lo que se ve no se juzga, Chiapas se ubica a nivel nacional entre las entidades con menor porcentaje de inseguridad, en donde el Ejecutivo Estatal ha reiterado su compromiso de seguir restableciendo el estado de derecho para lograr paz y seguridad jurídica.
No se puede soslayar que desde hace varios años atrás a través de la corrupción el crimen organizado, logró penetrar las caducas estructuras de los tres niveles de Gobierno; ahora, con el problema de la migración, ese cáncer está invadiendo con más fuerza los municipios de la frontera sur sobre la Costa chiapaneca, en donde la ciudadanía ya no sabe a qué santo encomendarse.
La transnacionalización de las organizaciones criminales, apuntaladas por los maras de Centroamérica, están tratando de apoderarse de esta zona fronteriza aprovechando el río revuelto que provoca la migración masiva hacia los Estados Unidos y la falta de organización y apoyo de los Alcaldes hacia el Gobierno Estatal y Federal, que al parecer han dejando a la población en un estado de indefensión, obligándolo a rascarse con sus propias uñas; teniendo que crear grupos de defensa civil, que generalmente son integrados por vecinos de las diferentes colonias en donde la delincuencia tiene un fuerte impacto.
Para nadie es secreto que la inseguridad conforma uno de los principales problemas del país, es por ello, que el Gobierno del Estado ha mostrado preocupación por salvaguardar la integridad física y el patrimonio de los chiapanecos; sin embargo, se hace necesario que todos los Alcaldes se pongan las pilas y aporten una ayuda real a la solución del problema.
Municipios como los de Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa, Cacahoatán, Mazatán, Huehuetán, Huixtla, Tonalá, Arriaga y Tapachula, este último considerado la ‘joya de la corona’ por su relevancia política-económica a nivel nacional, se están convirtiendo en santuarios de la violencia, en donde casi a diario hay ejecuciones, asaltos y robos, que ya traen a la ciudadanía en jaque.
Quien está coadyuvando en la seguridad del Estado es el fiscal general, Jorge Luis Llaven Abarca, terminar este párrafo se preocupe un poco más por enviar suficientes agentes policiacos especializados, liberados del mal de la corrupción y con la preparación policiaca adecuada para que hagan su trabajo en forma profesional, en esta zona del Soconusco, donde la violencia y la inseguridad está espantando el turismo y provocando el cierre de las pocas empresas que hay en esta zona.
Hasta ahora, los jefes de seguridad municipal de los diversos municipios soconusquenses, en especial en Suchiate, Cacahoatán, Tuxtla Chico y Tapachula, no han servido ni para tiro de escopeta, según la opinión ciudadana, que empieza a exigirle a los Alcaldes que actúen con la responsabilidad que exige este tema; la opinión del pueblo sabio es que se hagan los enroques por de los Directores o Jefes de Seguridad Pública, que en casi diez meses solo han demostrado incapacidad.
Las estructuras de seguridad y justicia, así como la labor de investigación, han sido superadas y al parecer hasta corrompidas por el crimen organizado, esto hace urgente y necesario que las tres instancias de Gobierno agarren al toro por los cuernos y atajen este problema de seguridad nacional.
Ojalá, que por el bien de todos, el Gobierno chiapaneco obligue a los Alcaldes omisos a cumplir con su obligación de brindar seguridad en sus municipios, en donde el problema ya no es solamente la pérdida de los bienes materiales de las víctimas, sino perder también la propia vida; el Soconusco se ha convertido en una ruleta rusa, en la que nadie sabe cuándo le puede tocar su turno para encarar de frente a la muerte.