ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Por Oscar D. Ballinas Lezama
Tiempos de la Muerte
“Dios nos agarre confesados” (refrán popular)

Los mexicanos parecen estar entrampados en el patrón de la curva del coronavirus, que no descendió en los tiempos previstos y vaticinados por las autoridades de salud en el país, lo que ha provocado el aumento en los números de contagiados y fallecidos por esta pandemia; nadie duda que llegó para quedarse, al igual que el Cáncer y el Sida, consideradas las plagas de la era moderna.
Ayer jueves, el subsecretario de Salud Pública, Hugo López-Gatell, cambió su postura de los pronósticos hechos sobre las cifras anunciadas de las víctimas del covi-19, hizo lo mismo con los tiempos en que alcanzaría su punto máximo de contagio que sería en mayo, sin embargo, ahora “salió con su domingo siete” y argumentó que ese augurio solamente era para el área metropolitana de la Ciudad de México.
Para nadie es secreto que esta profecía ‘López-Gatellariana’ tampoco se cumplió, ya que esa zona del país sigue siendo el epicentro de la pandemia, donde ayer rebasaron los 4 mil enfermos y con ello, obtuvieron su nivel más alto de contagio.
Al informar en forma oficial sobre el impacto del coronavirus en el país, el subsecretario de salud dio a conocer que todas las entidades del territorio mexicano están en semáforo rojo, explicando que el pico de la pandemia será en la próxima semana de este mes y que durará hasta octubre, con un posible aumento en los números de contagiados y en muertos que podrían superar los 30 mil, si bien nos va.
López-Gatell, dio a conocer que a mediados de junio se estará a mitad del conjunto de curvas epidemiológicas, aclarando que sus pronósticos han fallado porque México es un país muy grande y no se puede establecer un solo pico de la pandemia que se segmenta por territorio; se atrevió a vaticinar nuevamente que esta calamidad llegará a su fin a mediados de octubre, por lo que pidió a la gente que siga permaneciendo dentro de su casa, debido al riesgo máximo de contagios en que se encuentra la nación (¿?).
Por otro lado, el presidente Andrés Manuel López Obrador, habla de que ya se domó la pandemia, mientras que el secretario de salud Jorge Alcocer, jura y perjura que la epidemia va a la baja; todo esto mantiene confundida a la opinión pública, que ya no sabe “a qué santo encomendarse”.
Los expertos en salud siguen cuestionando las cifras oficiales de los fallecidos por Covid, ya que a una gran cantidad de esas personas parece ser que no se les hizo la prueba y se carece de esos resultados que casi siempre tardan hasta siete días en obtenerse; “por otro lado, existe un número sospechoso de enfermos por la peste que no fueron registrados y se presume que tampoco se les hizo la prueba”, concluyeron.
López-Gatell se defiende argumentando que no sirve de mucho tener resultados de una estadística de mortalidad no observada, considerando que es mejorar la atención médica y no concentrarse en obtener cifras actualizadas de los difuntos, insistiendo en que sería mejor hacer pruebas a los casos graves y no aplicarlas en forma masiva a la población.
Finalmente el funcionario federal, apuntó: “Hay personas que les da miedo llegar al hospital, porque se han difundido audios que dicen que en los hospitales se mata a la gente, eso es una aberración”.
Más allá de la perspectiva del subsecretario de salud, en Chiapas una gran parte de la población está en psicosis y ha dejado de acudir a los hospitales públicos, afirmando que lo hacen por miedo porque supuestamente, la mayoría de sus conocidos que han ingresado a esos lugares salen muertos.
A tal grado está llegando el temor de la población, que hay varios municipios chiapanecos en donde la gente se opone a la sanitización de esos lugares para prevenir el coronavirus, así como a la nebulización para combatir el mosco del dengue.
En la región del Soconusco, ambas plagas están causando estragos en la sociedad, mucha gente está tirada en la cama de su casa temblando de pies a cabeza y rezándole a todos sus santos, porque tienen fuertes temperaturas y dolor de cabeza, síntomas del dengue que son muy parecidos a los del coronavirus.
Esta situación se vive casi a diario en Tapachula y ha puesto de cabeza muchos hogares, sobre todo los más pobres o de clase media, que no tienen dinero para estarse haciendo análisis y si cuando acuden a un hospital público, afirman algunos que lo han hecho, los diagnostican “a ojo de buen cubero” como infectados de Covid, por lo que el enfermo y sus familiares salen corriendo “como alma que lleva el diablo”.
En todo este enredo de información que dan las autoridades responsables de la salud de los mexicanos a nivel federal, “por si las moscas” o por aquello de “no te entumas”, mejor ‘machete mantente en tu vaina’, ¡por vida tuya, quédate en tu casa! y cumple las medidas de prevención contra el coronavirus; fumiga tu casa o al menos, echa un poco de humo para correr el zancudo del Dengue. Si sabes orar o rezar, hazlo porque esto va para largo. Dios nos agarre confesados.