Fonatur Esconde Observaciones a la Megaobra en el Informe a Hacienda

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Los promotores del Tren Maya ocultaron información crítica del proyecto para solicitar su presupuesto. El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) eliminó páginas del análisis costo-beneficio, que debe presentarse ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y que aconsejaban no construir el tramo 7 o Selva 2 por sus dificultades técnicas, sociales y ambientales.
El megaproyecto se divide en siete tramos y abarca mil 500 kilómetros de vías férreas en la península de Yucatán.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha advertido en diversas ocasiones que quiere dejar el Tren Maya funcionando a finales de 2023.
Entre las casi 7 mil 500 páginas de documentos y borradores que Price Waterhouse Coopers (PWC) entregó en 2019 al Fonatur, conseguidas vía transparencia por EL UNIVERSAL, se observa cómo críticas y precisiones fueron eliminadas de los informes finales. El contrato, para la asesoría económico-financiera, fue una adjudicación directa de 32 millones de Pesos.
En Noviembre de 2019, PWC entregó una versión preliminar de este estudio a Fonatur; incluía un capítulo llamado «Alternativas de Trazo Analizadas». En la sección Xul-Ha a Escárcega, que abarca 250 kilómetros del Selva 2, cuatro páginas resumen que, «desde una perspectiva técnica, sería posible diseñar un pretrazo, pero con un gran costo, alto impacto ambiental y social, demasiado complejo para proyectar y construir».
El Selva 2 es el que más preocupa a ecologistas y científicos, que han advertido el desastre que podría traer a la zona y a su ecosistema. Con 287 kilómetros, es el más largo e irá de Bacalar a Escárcega, atravesando la Reserva de la Biósfera de Calakmul.
Todo ese capítulo fue eliminado de la versión final del documento entregado a la Secretaría de Hacienda para aprobar el presupuesto del Tren Maya, es decir, se ocultó información fundamental sobre este tramo, que con 47 mil millones de Pesos es casi la tercera parte de los 159 mil millones contemplados para las obras en los estudios de preinversión. El Selva 2 es uno de los que construirán los militares.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) indicó a PWC que «enfrentaron desafíos importantes al construir líneas eléctricas paralelas» a la carretera, «lo que genera dudas sobre la practicidad y capacidad de entrega de un ferrocarril».
Las edificaciones están muy cerca del derecho de vía y, al atravesar las poblaciones, causaría «enormes problemas y disrupciones en la comunidad».
En todo el tramo las pendientes son pronunciadas, lo que hace que no se pueda mover carga y para un tren de pasajeros «no sería posible seguir la línea eléctrica ni la carretera».
Esto traería «un riesgo importante para el proyecto, por la adquisición de tierras y los riesgos ambientales», sin que se garanticen velocidades superiores a los 60 kilómetros por hora.
La vía cortaría el acceso a las tierras de cultivo, al oeste de Xpujil, y al este se encuentran curvas cerradas que llevarían a grandes restricciones de velocidad o rectificaciones con impactos ambientales muy cercanos a la Reserva de Biósfera. Sun