Falacias Sobre el Desabasto de Medicamentos

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Irene Tello Arista
Directora Ejecutiva de Impunidad Cero

Las autoridades siguen incurriendo en falacias al hablar del desabasto de medicamentos en el país. Que si es un problema internacional, que si es un tema de corrupción y de intermediarios, que si antes había el mismo nivel de desabasto, o que si es un tema político para desprestigiar a este gobierno. No es necesario incurrir en mucha argumentación para desmentir estas aseveraciones puesto que se ha documentado que el desabasto generalizado que estamos viendo fue ocasionado por malas políticas públicas de esta administración respecto a la compra y distribución de medicamentos. A pesar de esto, en este artículo explico 3 de estas argumentaciones erróneas.
Que siempre ha habido desabasto. Una de las falacias que se dice para justificar el desabasto es decir que antes también había. Lo que esta afirmación no reconoce es que anteriormente no había un desabasto de la magnitud que estamos viendo, para tantas enfermedades en todos los estados del país. Sólo falta voltear a ver la cantidad de quejas por desabasto que se han presentado ante la CNDH desde el 2019, así como las recetas no surtidas por parte de las principales instituciones de salud en 2019 y 2020 en este informe del colectivo Cero Desabasto. Los reportes de desabasto vienen antes de la pandemia por Covid-19 también.
Que fue por un problema de corrupción. Esta es la falacia que más me perturba. No porque se niegue que había corrupción en el sector salud, sino porque ni siquiera es una solución a dicho problema. Si había corrupción se investigaba y sancionaba la misma, no se destruía un sistema público entero. En Pemex nos queda claro que había mucha corrupción y no veo en ningún momento que se sugiera que siga existiendo dicha institución. Para el sistema de compra de medicamentos hubieran logrado mucho más por transparentar y minimizar los riesgos de corrupción y sobrecosto haciendo una auditoría al sistema de compras consolidadas de medicamentos, o encargando a la UNOPS que vigilara el proceso de compra que realizaba el IMSS, sin destruir lo que tardó más de 6 años en desarrollarse. La corrupción se previene, se investiga y se sanciona y ninguna lucha contra la corrupción puede hacerse a costa de la vida ni de la salud de ninguna persona.
Que ya se garantizó el abasto de medicamentos. El INSABI y la UNOPS han sacado varios comunicados diciendo que el abasto de medicamentos está garantizado y presumiendo logros y ahorros. Desgraciadamente en estos comunicados hacen un uso faccioso de la información para sustentar sus aseveraciones. Tan sólo basta con analizar el comunicado que lanzaron este miércoles donde afirman que el 99.4% de los contratos ya han sido firmados. Esta información deja de lado la cantidad de claves que se excluyeron de la compra, así como la cantidad de claves que se dejaron desiertas. Si se pone en contexto también esta información los logros que presumen no son tales.
Como estas falacias hay muchas otras. Desgraciadamente no es difícil entender por qué subsiste el desabasto sin recurrir a argumentaciones erróneas ni conspiracionistas. Las compras de medicamentos anteriormente se hacían con un año de anticipación, durante un periodo de 10 meses, a manos de un personal de cientos de personas (de acuerdo a una investigación de Quinto Elemento Lab, tan sólo en la Coordinación Técnica de Investigación de Mercados del IMSS trabajaban 450 funcionarios).
Ahora las compras de medicamentos se están haciendo en el mismo año en que se requieren las medicinas, en menos de 5 meses, con menos personal y menos experiencia. Por otro lado es importante recordar que el sistema de compras consolidadas se desarrolló del 2013 al 2018 por no contar los años previos de planeación. Ahora pretenden en unos meses lograr ese proceso de consolidación de una política pública que requirió años en construirse y arreglarse y que aún tenía cosas por mejorar.
El grave problema con este tema es que como en muchas otras situaciones se parte de un mal diagnóstico, una mala ejecución y una inhabilidad por construir respecto a lo que ya existía. No es un tema político, ni de defensa de intereses de farmacéuticas, subsiste el desabasto porque se está comprando tarde y mal los medicamentos que necesita el país. Sun