ALFIL NEGRO

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“Personal de salud ‘quieren tirar la toalla’, por la irresponsabilidad de autoridades y la sociedad, ante el Covid-19”. (Médicos)

Tapahaití
Oscar D. Ballinas Lezama

Se escuchan nuevamente los gritos desesperados de auxilio del personal de Salud, son los que están en la primera línea en este nuevo campo de batalla; piden al pueblo bueno y sabio de México que hagan un poco de conciencia, que sean solidarios y pongan su granito de arena atendiendo las medidas sanitarias preventivas contra el Covid-19.
Los médicos de este país están circulando un escrito en las redes sociales en el que manifiestan estar preocupados por la saturación y falta de infraestructura en los hospitales, ante el aumento de casos Covid; piden que se realicen medidas más extremas para impedir la propagación del virus.
Advierten preguntando, ¿qué pasaría si ante la inconsciencia de la gente y de las autoridades, todo el personal de Salud decidiera abandonar los hospitales?, ¿quién atendería los enfermos?; “si a la población no les importa la vida de los médicos y sus familias, por qué el personal de salud se tiene que sacrificar por la vida de la población y poner en riesgo la vida de nuestras familias, por esas personas infectadas por su propia irresponsabilidad?”,se preguntan los quejosos.
Apuntan a que mucha gente piensa que la única vida que importa es la de ellas mismos, sin valorar la de los otros que no tenían vela en ese entierro y sufrieron las consecuencias de esa irresponsabilidad, y añaden: “Estás equivocado ciudadano inconsciente, hasta hoy han muerto valiosos servidores de la salud, personas honorables y de bien, son las que dieron todo por mantener tu salud, eran gente valiosa para la sociedad, personas que no debieron morir y lo hicieron por atenderte a tí; eran compañeros que se partieron el lomo y dieron mente y corazón para sacarte adelante, ¿crees que esto es justo’ .
Comentan sobre quienes se van al súper mercado, a la calle, hacen filas por comprar cervezas, hacen fiesta, juegos de futbol, van a los bares, cantinas, discos, sin importar que personal de los hospitales estén agotados física y mentalmente, pero sobre todo, decepcionados por esa falta de empatía de la gente, afirman.
Dicen los médicos y personal de salud, que bastaría un solo día de ausentismo de ellos para que de verdad valoraran lo importante que es tenerlos listos para atender a los contagiados: “esto es un grito de auxilio desesperado de todo el personal de salud que estamos en la primera línea del campo de batalla, por ello, y por nuestros familiares, ya basta; el proceder de las autoridades y la sociedad lo sentimos como una burla para el personal de salud, que tristeza. Pocos son quienes escuchan nuestras voces de advertencia y solidaridad, para seguir luchando contra un enemigo muy peligroso”, argumentan en su escrito de S.O.S.
En Chiapas es necesario ‘apretar tuercas’ para evitar la propagación del Covid-19 entre la población, sobre todo, ante la proximidad de las clases presenciales que miles de niños y jóvenes tendrán en escuelas con infraestructuras endebles, principalmente con falta de agua y suficientes espacios para guardar la sana distancia, lo que podría ser una misión imposible en el sector educativo.
Los bares, cantinas, discotecas, que son actividades no esenciales, ahí, es también casi imposible que los clientes usen cubrebocas, y guarden la sana distancia, ya que nadie cumple con los protocolos sanitarios, lo que se antoja muy difícil por sus espacios pequeños que son saturados por cientos de personas a quienes el Covid les vale una ‘pura y dos con sal’; solamente cuando ya están intubados o ven morir a sus padres o abuelos, comprenden que cometieron un error difícil de reparar.
Si el Presidente en verdad está interesado en privilegiar la educación de los mexicanos, deberá atender primero las condiciones de las escuelas y preparar a la sociedad para que obedezca y se evite mandar a millones de niños y jóvenes al ‘patíbulo de los contagios’; deberá dejar atrás su obstinación de no obligar a que la gente use el cubrebocas, que se cierren los antros, prohibir fiestas y ferias, conciertos, teatros, museos y oficinas de las tres instancias de Gobierno, cuyas actividades no sean esenciales. Ya no buscarle tres pies al gato.
Hasta ahora, solamente los Juzgados y Tribunales son obligados a estar cerrados, mientras de manera incongruente, las discostecas, bares, cantinas, cines y casinos permanecen abiertos y se han convertido en focos de infección.
Las tiendas, restaurantes, cafés y mercados son esenciales en la sobrevivencia de la ciudadanía, pero deben implementarse protocolos más rígidos para evitar los contagios de la peste del siglo XXI; el descontrol que existe en “Tapa-haití’, donde deambulan miles de extranjeros que se están apoderando del centro de esta Ciudad, así como de los fraccionamientos con casas abandonadas,” Casas Geo y los Coquitos”, son botones de muestra de la problemática en esta región .
Esta horda de migrantes varados en Tapahaití, no respetan ninguna ley y las autoridades de los tres niveles de Gobierno se hacen de la vista gorda; el argumento es que los extranjeros son protegidos por los Derechos Humanos, ¿y los derechos de la gente que nació y vive en estos municipios fronterizos, quién los defiende? No hay orden, no hay ley. Esa es la realidad, por amarga que sea.
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