Se Cumple un Año del Terremoto de 8.2 Grados del 7 de Septiembre, que Azotó Chiapas y Oaxaca

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*MOMENTOS DE TERROR QUE NO SE OLVIDAN. *TAMBIÉN SACUDIÓ LOS PAÍSES DE GUATEMALA, EL SALVADOR, HONDURAS Y BELICE. DE ACUERDO A ESPECIALISTAS, LOS TRABAJOS DE RECONSTRUCCIÓN Y RESTAURACIÓN CONCLUIRÁN EL AÑO ENTRANTE.

Tapachula, Chiapas; 6 de Septiembre.- Hoy se cumple el primer aniversario de aquel fatídico terremoto, luego de que el Estado más hermoso y rico en recursos naturales en el país, se transformó en el escenario del más intenso sismo que se tenga registrado en la historia de México.
Narrar lo acontecido sería injusto, porque no plasmaría el terror que ocasionó en la población, no sólo de Chiapas, sino también de los Estados vecinos.
Quizá fueron segundos o los tres minutos que dicen los especialistas. Las matemáticas son frías y no coinciden con la eternidad que significó para aquellos que veían que el intenso temblor, de 8.2 grados en la Escala de Richter, había llegado diez minutos antes de la media noche y su letal paso parecía que nunca iba a terminar.
Las viviendas, escuelas, calles y todo lo que los hombres y mujeres construyeron por décadas, se movían en un vaivén, como si participaran en una danza en donde los espectadores corrían despavoridos creyendo que ese movimiento incontrolable, no los iba a alcanzar.
Después, vino la calma, el silencio y la desesperación de saber cómo estaban los seres queridos. Las líneas telefónicas se saturaron, mientras que en muchos lugares se cortó el suministro eléctrico y las comunicaciones electrónicas.
Escuchar a la familia que estaban bien, sin duda era reconfortante. A pesar de contarse sus experiencias y compartir el llanto, no se imaginaban que ya eran sobrevivientes del gran terremoto de México.
Muchos no corrieron con suerte. Conforme pasaron las horas se fue confirmando las fatídicas noticias de fallecidos en varios Estados, en los que decenas de miles, también habían perdido todo su patrimonio.
Oficialmente se situó el epicentro en el Golfo de Tehuantepec, entre Oaxaca y Chiapas, a unos 137 kilómetros al suroeste del municipio de Pijijiapan, justo en el corazón de la región Soconusco.
Su paso destructor no respetó ni los protocolos y mucho menos las fronteras. Los daños fueron también en los países de Guatemala, El Salvador, Honduras y Belice.
Después del suceso, hubo que caminar cuadra por cuadra en cada una de las comunidades, por muy lejanas o inaccesibles que estuvieran para conocer la magnitud de lo ocurrido.
Tan sólo en la entidad, hoy se sabe que fueron censados 107 municipios, en donde 27 de ellos concentraron el 90 por ciento de los daños.
En total fueron -por lo menos así lo dicta el censo-, 57 mil 621 viviendas afectadas. De esas, 5 mil 485 quedaron inhabitables; 11 mil 292 necesitaban reparaciones; así como 40 mil 844 con daños menores.
La ira de Dios se vio reflejado también en las religiones, ya que 278 iglesias o templos resultaron dañados, así como 102 inmuebles culturales, mil 988 escuelas, 102 del sector Salud, 104 del servicio público y 85 vías de comunicación.
Se hablaba de 102 fallecidos, 78 de ellos en Oaxaca; cerca de mil heridos y más de 2.5 millones de afectados.
La contabilidad tuvo que ser suspendida porque 12 días después, el 19 de Septiembre, otro terremoto sacudió a México, esta vez afectando al centro del país.
Lo ocurrido en el sur se ha prolongado con sus réplicas durante todo este año, pero diseminado. Desde aquel 7 de Septiembre hasta este viernes se han detectado 30 mil 750 sismos en la zona del epicentro, es decir entre Chiapas y Oaxaca.

A un año del terremoto, la reconstrucción no ha concluido y las consecuencias aún son visibles, como en Juchitán, donde todavía hay escombros en algunas calles y 70 por ciento del drenaje está colapsado.
“Es un proceso demasiado lento, yo creo que veremos resultados en cinco años, seis años. Es un proceso lento, porque se necesita mano de obra y la mano de obra escaseó. Material también y subió de costo, tanto mano de obra como materiales”, señaló Germán Peralta, regidor de Obras Públicas de Juchitán.
En el caso de los inmuebles históricos de Chiapas, 114 resultaron afectados, de los cuales 80 son edificios. Aunque nada más se tiene registro hasta ahora de ocho templos o inmuebles recuperados, se espera que para el mes de Noviembre concluyan su remodelación otros 53 espacios, por lo que será hasta 2019 cuando se terminen los trabajos de restauración. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello