Caravana de Migrantes se Divide en Tres: los Legales, Ilegales y los que Retornan

854
Luego pasar la noche a la intemperie, cientos de migrantes fueron trasladados a las instalaciones de la Feria Mesoamericana habilitada como albergue temporal, en donde reciben atención médica, alimentación y cobijo; sin embargo poco más de 2 mil migrantes lograron saltar al río Suchiate y tomar caminos de extravío para continuar su viaje a Estados Unidos, o por lo menos llegar a Tapachula.
Luego pasar la noche a la intemperie, cientos de migrantes fueron trasladados a las instalaciones de la Feria Mesoamericana habilitada como albergue temporal, en donde reciben atención médica, alimentación y cobijo; sin embargo poco más de 2 mil migrantes lograron saltar al río Suchiate y tomar caminos de extravío para continuar su viaje a Estados Unidos, o por lo menos llegar a Tapachula.

* CERCA DE 5 MIL MIGRANTES SIGUEN ESPERANDO EN EL PUENTE FRONTERIZO, MIENTRAS QUE 700 FUERON TRASLADADOS A ALBERGUES EN SUCHIATE Y TAPACHULA, Y OTROS 2 MIL LOGRARON INTERNARSE EN TERRITORIO NACIONAL DE MANERA ILEGAL.

Tapachula, Chiapas; 20 de Octubre.- El despliegue policíaco del Gobierno Federal en los límites con Guatemala logró contener la arremetida violenta de miles de migrantes que conforman la caravana que partió el sábado pasado desde Honduras, pero no los contuvo.
Estos habían entrado a Guatemala destruyendo a su paso todos los retenes que ese Gobierno había colocado para tratar de detenerlos y había acrecentado la esperanzan de miles más que se sumaron de El Salvador y Guatemala, con la esperanza de que nada ni nadie los podría frenar.
Incluso, en la mañana del viernes lograron destrozar las barricadas que la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala había colocado en la entrada al Puente Internacional “Rodolfo Robles”, que une a ese país con México por el lado del municipio de Suchiate.
Envalentonados, la caravana no aceptó las propuestas ni las advertencias de las autoridades mexicanas y arremetieron a golpes y pedradas en contra de los uniformados mexicanos y también rompieron las vallas, además de que izaron sus banderas en las instalaciones migratorias mexicanas y entonaron su himno nacional en son de triunfo.
No se imaginaban que los federales mexicanos habían construido un segundo filtro a unos metros de ahí y que un contingente de policías respondió la agresión sin armas, pero con gases lacrimógenos, personal antimotines y escudos.
En la batalla campal hubo heridos en ambos lados, la mayoría por las piedras que lanzaron los migrantes. Entre los descalabrados hubo también observadores internacionales y periodistas.
Mientras todo eso ocurría, fuerzas policíacas y militares de Guatemala desplegaron efectivos a lo largo del río Suchiate, que divide a las dos naciones, para impedir que los balseros entraran en acción, además de que montaron un cerco para que la caravana quedara literalmente encapsulada en el puente, de unos 250 metros de largo y en áreas aledañas.
En una primera acción, los policías federales mexicanos rescataron a niños, mujeres, ancianos y heridos que quedaron medio de la gresca. Estos fueron llevados a un refugio ubicado en el centro de Ciudad Hidalgo para su atención médica.
Horas después, las autoridades mexicanas informaron a los alrededor de siete mil personas que estaban en el puente, que la frontera de México estaba abierta a todos, pero de manera legal y ordenada.
Con ello se pidió que, quienes pudieran y quisieran demostrar su identidad y sus intenciones de entrar al país, tenían que llenar los formatos migratorios y cumplir con lo que establece la ley.
Con ello, hasta la noche de este sábado, casi 700 personas accedieron a esa opción. Estos fueron llevados a las oficinas de la Estación Migratoria “Siglo XXI”, ubicada en Tapachula, donde llenaron los formatos para solicitar su ciudad de refugiado o de asilo en el país.
Se cree que en las próximas horas serán llevados a las instalaciones de la Feria Mesoamericana, al sur de la ciudad, donde ya fue montado un refugio temporal, con cientos de tiendas de campañas individuales, cobertores, agua, alimentos y atención médica.
Conforme a la ley, habrán que esperar un plazo de hasta 45 días para saber la resolución de sus casos, ya que en ese tiempo las autoridades investigarán sus datos en sus países de origen, incluyendo la posibilidad de que tengan órdenes de aprehensión, están siendo investigados, sean miembros de alguna banda delictiva, entre otros.
Mientras que en el Puente Internacional, otro grupo decidió desistir y regresó sobre sus pasos a territorio chapín, en donde -de la misma manera- las autoridades de Guatemala los recibieron pero con la condición de que serían investigados y, en su caso, regresados a sus países.
Hasta al cierre de la edición se calcula que unas 600 personas, de distintas nacionalidades, aceptaron esas condiciones.
Dos Mil Decidieron Ocultar su Identidad.
Entonces no había escape; ni para atrás ni para adelante. Un grupo de jóvenes en el puente se reunió en el puente y analizó la situación para evitar que las autoridades de los países supieran quiénes son en realidad.
Y vino lo increíble. Bajo del puente, tres balsas retaban las fuerzas del caudal del río y llevaron arneses hechizos, confeccionados con lazos, llantas de bicicletas, ganchos, alambres y otros materiales.
La idea y el plan en general fueron perfeccionados entre la noche del viernes y la madrugada de éste sábado. En ese lapso unas 50 personas lograron bajar el puente con los arneses, llegar hasta las cámaras y ser llevados a tierra mexicana.
Ya en la mañana, unos 300 extranjeros marcharon por las calles de Suchiate exigiendo a las autoridades mexicanas que abrieran la puerta de la frontera y dejaran entrar a todos, sin pedirles que se identificaran ni sus antecedentes penales.
Nuevamente la guardia federal se preparó para el enfrentamiento pero, en esta segunda ocasión, los manifestantes decidieron ser cautelosos.
En lugar de ello, se fueron a la ribera el río para auxiliar a los que decidían bajar por los arneses, hacer filas de personas e introducirlas en caminos de extravío, aunque no sabían que cada uno de esos movimientos fue seguido minuciosamente por drones y cámaras ocultas.
Al preguntarle a un policía los motivos que había para no detener a los balseros, dijo que era una opción “C” para los migrantes que no quisieran revelar sus identidades y cumplir con lo que establecen las leyes en los dos países. Al hacerlo, perdieron la oportunidad de entrar a un proceso para contar con la esperanza de ser refugiado y se convirtieron en extranjeros ilegales en el país.
Hasta la noche de éste sábado, se calcula que unos dos mil decidieron esa opción. Arriba y abajo del puente eso se convirtió en un negocio. Quienes quisieran utilizar el “elevador” para no tener que pasar el filtro migratorio tenían que pagar diversas tarifas. A llegar al río tenían que cubrir la cuota de la balsa.
También varios periodistas que cubrían la fuente, tuvieron que pagar cantidades de hasta 500 Pesos para poder desarrollar su trabajo cerca de ellos, y no ser apedreados.
Hubo quienes no traían una sola moneda y decidían lanzarse desde el puente. Algunos lograron su cometido y, aún todos golpeados, llegaban hasta la orilla.
Otros no corrieron con la misma suerte y tuvieron que ser rescatados para llevarlos a tierra, donde grupos de rescatistas les brindaron los primeros auxilios, pero a otros, lamentablemente los tuvieron que llevar a los hospitales y se desconoce la gravedad de sus lesiones.
El Muro Mexicano Invisible.
Esas personas han aprovechado -hasta el momento- toda la ayuda humanitaria que han desplegado las autoridades de los tres niveles de Gobierno.
Primero que todo, el albergue implementado frente al parque central de Ciudad Hidalgo, en donde, sin distingo alguno, pueden dormir, utilizar los baños, recibir atención médica, alimentos, cobertores, entre otros.
No hay propiamente una barrera epidemiológica. Se le brinda atención médica a quien la solicita pero se cree que más del 90 por ciento de los migrantes viene enfermo, sobre todo de micosis, salmonelosis, enfermedades respiratorias agudas (ERAS), enfermedades diarreicas agudas (EDAS), entre otras.
El reporte médico era, hasta el cierre de la edición, que ninguno de los pacientes había revelado padecer alguna enfermedad infecto-contagiosa, como el Sida o el Ébola.
Los alrededor de 2 mil que ya se encuentran en el centro de esa comunidad, festejaron al mediodía con bailes y cantos propios de su cultura y hubo quien ratificó a los medios de comunicación que nada ni nadie podía detenerlos.
Sin embargo, se llevaron un gran susto cuando arribó un contingente de la Armada de México y muchos de los migrantes corrieron hacia todos lados y unos más trataron de esconderse en donde pudieron.
Los vehículos navales llevaban lonas visibles en las que se leía “Plan Marina”. De las unidades, que se estacionaron en el centro, bajaron decenas de elementos sin armas, pero con la instrucción de integrarse a la ayuda humanitaria de los migrantes y de todo aquel que lo requiriera. Entonces volvió la calma y los festejos.
Mientras en el puente sigue el mismo proceso. Arriba hay todavía unos cinco mil que tienen la disyuntiva de decidirse por alguna de las tres opciones: regresar, bajar o seguir adelante.
Comentan que los que se encuentran en el centro de Ciudad Hidalgo esperan que entre el domingo y lunes, puedan bajar otros 3 mil del puente, como si se tratara de una película de ficción.
La idea, suponen algunos, es que un vez reunida esa cantidad, reinicien su marcha hacia el interior del país, aunque ahora se toparán con el muro invisible de haber rechazado las propuestas del Gobierno y optado por ser ilegales, es decir, una vez que se solventaron esas garantías, en cualquier momento podrán ser detenidos y deportados.
Mientras, los comercios en Suchiate y las actividades escolares en ese municipio siguen suspendidos, ante el temor de posibles actos vandálicos. Algunas escuelas de fin de semana en Tapachula, también cancelaron sus clases. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello