La Frontera Sur, Puerta Abierta en Donde Pasa de Todo; Nos Invaden los Maras: Olga Sánchez

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La Premio Nacional de Derechos Humanos, Olga Sánchez Martínez, llama a las autoridades a tomar acciones para evitar ilícitos en la Frontera Sur.
La Premio Nacional de Derechos Humanos, Olga Sánchez Martínez, llama a las autoridades a tomar acciones para evitar ilícitos en la Frontera Sur.

*MANIFESTO QUE EN LA FRANJA LIMÍTROFE ENTRE MÉXICO Y GUATEMALA HAY UN TRÁFICO DESCARADO DE NIÑOS, ÓRGANOS HUMANOS, DROGAS, ARMAS, PERSONAS, MERCANCÍAS, ENTRE MUCHAS OTRAS COSAS. *NADIE QUIERE HACER NADA PARA DETENER ESOS DELITOS QUE TANTO DAÑO HACEN A LA SOCIEDAD.

Tapachula, Chiapas; 26 de Noviembre.- De acuerdo a la Premio Nacional de los Derechos Humanos y la Mujer del Año Internacional, Olga Sánchez Martínez, “la frontera sur de México es una puerta abierta en donde pasa de todo y, aparentemente, sin que las autoridades se den cuenta de nada”.
La también Directora General del albergue “Jesús, el buen pastor”, dijo en entrevista exclusiva para rotativo EL ORBE, que en la franja limítrofe entre México y Guatemala hay un tráfico descarado de niños, órganos humanos, drogas, armas, personas, mercancías, “entre muchas otras cosas”.
En base a ello, dijo que pudiera haber dos alternativas. La primera, que las propias autoridades, corporaciones policíacas o servidores públicos estén coludidos con los traficantes y en una gigantesca red de corrupción.
Y la segunda, que la marginación y el olvido en el que mantiene el Gobierno Federal al Soconusco desde hace muchas décadas, también incluya olvidarse de la seguridad y de lo que pueda ingresar al país desde Centroamérica.
“Todo ese tráfico ha existido durante muchos años y así seguirá, porque nadie quiere hacer nada para detener esos delitos que tanto daño hacen a la sociedad, a los visitantes y a quienes nos tocó vivir aquí”, indicó.
Ahí les Dejamos a los Migrantes.
Con relación a las caravanas de migrantes centroamericanos que ingresaron al país violentamente -en su gran mayoría- y los que se entregaron buscando alcanzar la categoría de refugiados o el de asilo, la condecorada como La Mujer del Año por parte del Dalai Lama, dijo que se ha convertido en un problema terrible.
Por ejemplo, de los más de tres mil que se quedaron en Tapachula en espera de que les den una respuesta a su solicitud de refugio, el cual pudiera dictaminarse hasta Enero, quedaron desamparados porque fueron cerradas las instalaciones de la Feria Mesoamericana, que había sido acondicionada como albergue.
Por ello, las instalaciones de “Jesús, el buen pastor”, ubicadas al sur de Tapachula, se encuentran a su máxima capacidad al ser una de las pocas alternativas de sobrevivencia para esos migrantes que deambulan por la ciudad, en espera de lo que será su destino.
Ahí hay poco más de 260 personas divididas en tres partes. Un área destinada para ser un refugio temporal; otra para utilizarse como albergue y una tercera como hospital.
Todos los migrantes -los sanos y los enfermos- reciben alimentos tres veces al día, además de la ayuda psicológica, atención médica, apoyo espiritual, medicamentos y otros apoyos.
Por ello, las 48 camas disponibles son insuficientes. Incluso en el área médica, 25 espacios están ocupados por migrantes fracturados, mutilados, recién operados o afectados por diversas enfermedades, incluyendo el cáncer.
Ante esa situación buscó ayuda gubernamental “pero sólo llegan a tocar las puertas de nuestro albergue para decirnos: Ahí les dejamos a los migrantes”.
Reconoció que organismos internacionales como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), les proporción granos, aceite comestible, jabón, arroz, azúcar y productos de la canasta básica, que les ha ayudado para las casi 800 raciones que se distribuyen diariamente.
Dijo que fue importante también la aportación de Protección Civil, que les dotó de colchonetas. Sin embargo, el cuidado de todos ellos ha quedado en sus manos y responsabilidad.
Sin apoyo de Gobierno, ese albergue sobrevive de la caridad, de la venta de pan y de pedir limosnas de casa en casa.
Los gastos son muy altos. Apenas pudieron pagar los alrededor de 70 mil Pesos que tenían de adeudo ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ocasionando que les cortaran el suministro y tuvieran que atender a los migrantes, sobre todo a los enfermos, con veladoras.
La Mara Salvatrucha ya se Apoderó de Centroamérica.
De acuerdo a Doña Olga, como se le conoce, es muy difícil poder identificar si entre los migrantes vienen delincuentes “porque en sus rostros traen las mismas marcas de sus vidas: la miseria, la persecución, la opresión, el hambre, el desempleo, la desesperación, la marginación y el desconsuelo”.
En el caso del albergue que ella dirige, los migrantes entran y salen para darle oportunidad a aquellos que no han comido en varios días, hasta completa el límite de la capacidad de las instalaciones.
“El tema del éxodo centroamericano es un tema difícil. Miles de familias tienen que dejar atrás todo porque ya no tienen otra alternativa. Ya no saben qué es peor, si el hambre por la que están atravesando o la inseguridad”, indicó.
Según opinó, las bandas delictivas Mara Salvatrucha 13 y la Barrio 18 se han apoderado de los países centroamericanos, “y lamentablemente esa situación amenaza con extenderse a Chiapas si no se aplican medidas emergentes de seguridad en la frontera”.
Uno de los migrantes que vive temporalmente en su albergue, le confesó que le dolió mucho dejar a sus hijos, pero que los maras le extorsionaban demasiado para dejarlo trabajar, lo que se conoce popularmente como “Cobro de piso”, y ya no le quedaba dinero para darle de comer a su familia.
“La inseguridad en esos países está cada vez peor. Los maras se han apoderado de todo, mientras que los gobiernos guardan sospechosamente el silencio y no hacen nada para evitarlo”, abundó.
La sociedad está preocupada porque en las caravanas pudieran venir infiltrado algún delincuente, reconoció, aunque consideró que la gran mayoría de los que delinquen, siguen siendo los de nacionalidad mexicana.
Para Olga Sánchez, el combate a los indocumentados es una farsa, porque decenas de miles han pasado desde hace muchos años, no sólo a territorio mexicano sino también a los Estados Unidos
“No hay muro ni arma que pueda detener a quien tiene hambre y necesidad de vivir. Lo que se vivió en Tijuana este domingo solamente fue un pancho de su presidente, porque bien sabe que los migrantes están entrando por todos lados, y lo seguirán haciendo”, puntualizó. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello