Marchan Feligreses en Huehuetán por Obras, Seguridad y Alumbrado

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Marchan Feligreses en Huehuetán por Obras, Seguridad y Alumbrado

*Ha sido un fracaso la alcaldesa Victoria Aurelia Guzmán Reyes

Tapachula, Chiapas; 11 de Noviembre.- Cientos de feligreses del área rural y urbana del municipio de Huehuetán, a unos 25 kilómetros de Tapachula, marcharon por las principales calles de ese municipio en protesta por el abandono al templo erigido a San Pedro Apóstol.
Así también, para exigir obras, alumbrado público, programas de desarrollo y, sobre todo, una verdadera estrategia en materia de seguridad, porque la implementada por la alcaldesa, Victoria Aurelia Guzmán Reyes, ha sido, literalmente, un fracaso.
A la sociedad no le quedó otra más que salir a las calles a exigir atención a sus demandas, luego de que la dentista, habilitada como Presidente Municipal y emanada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), no les ha cumplido.
Ese templo es uno de los íconos del catolicismo en Chiapas, construido ese municipio que, precisamente, en 1540 fue designado sede de la capital de la provincia del Soconusco.
Durante la marcha, que fue catalogada como pacífica y sin incidentes, participaron incluso sacerdotes.
El contingente partió desde el campo de futbol «15 de Enero», ubicado en Huehuetán Estación, rumbo al parque central “Miguel Hidalgo”, al otro extremo.
A esa columna de personas se le sumaron, después, estudiantes de la Escuela Normal “Doctor Manuel Velasco Suárez”, que aprovecharon la misma para externar sus demandas.
Entre sus demandas están las plazas laborales automáticas; la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, Guerrero, hace ya cinco años; la derogación de las reformas estructurales, entre otras.
También coincidieron en que, en este primer año de la Alcaldesa de Morena, no hay obras, han crecido los niveles de inseguridad y los servicios públicos son pésimos.
En su malestar señalaron que la Presidente ha permitido que el centro de ese municipio se convirtiera en una vulgar cantina, que no respeta horarios y mucho menos las celebraciones eucarísticas.
Hace año y medio, la mayoría de la sociedad de ese municipio votó por un cambio, aunque no sabían que era para atrás. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello