* Dispara Contra Barcos por Bloqueo de EU.
Roma, Italia, 18 de Abril.- Los vientos de paz en el Golfo soplan muy débilmente y la incertidumbre reina. El último movimiento desestabilizador lo dio Teherán, que tras 24 horas volvió a cerrar el estrecho de Ormuz al tráfico comercial, poniendo en la mira a algunas embarcaciones civiles.
La breve reapertura de Ormuz permitió el paso de apenas una docena de barcos entre petroleros, mercantes y cruceros. El nuevo cierre se produjo porque los estadounidenses «continúan cometiendo actos de piratería bajo la cobertura» de su bloqueo naval, afirmó el comando de las fuerzas armadas iraníes.
Mientras tanto, Mojtaba Khamenei, aún lejos de los reflectores tras su designación como Guía Suprema, advirtió en un mensaje escrito que su Marina estaría «lista para hacerle probar al enemigo la amargura de nuevas derrotas».
Con el estrecho nuevamente cerrado, se registraron disparos contra dos buques mercantes indios, con daños limitados en uno de ellos, mientras que un crucero con bandera maltesa informó salpicaduras de agua en las inmediaciones, seguidas de advertencias de los Guardianes de la Revolución de no avanzar.
En cuanto al bloqueo estadounidense, hasta ahora ha obligado a 23 barcos a «regresar a Irán», informó el Centcom en su última actualización, y la Casa Blanca no tiene intención de levantarlo hasta el final de las negociaciones, para mantener la presión. Además, según el Wall Street Journal, las fuerzas estadounidenses se preparan para abordar petroleros vinculados a Irán y confiscar buques comerciales en aguas internacionales en los próximos días.
En este escenario, el diálogo pende de un hilo. Trump, al comentar los últimos desarrollos en Ormuz, advirtió a Irán que «no puede chantajearnos» con sus continuos cambios de posición. Al mismo tiempo, el presidente mantuvo un tono positivo, reiterando que un acuerdo es posible y anticipando novedades en breve. Previamente había llegado a afirmar que el acuerdo estaba «muy cerca», sosteniendo que los ayatolás habrían aceptado entregar el uranio enriquecido, uno de los puntos clave de la negociación.
Desde el lado iraní, las señales fueron mucho menos optimistas. En primer lugar, se desmintió cualquier intención de renunciar a las reservas de material fisible. Luego, el Consejo Supremo de Seguridad indicó que se están «evaluando nuevas propuestas» recibidas de Estados Unidos, pero advirtió que el equipo negociador «no aceptará compromisos ni dará pasos atrás». Sun





