Niño Muere Atropellado

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Niño Muere Atropellado
Niño Muere Atropellado

 

*En la Carretera Costera, a Metros del CERSS 3
*El Culpable Huyó
*El Pequeño iba a Hacer un Mandado
Tapachula, Chiapas; 20 de mayo.- Este sábado a las 10:50 horas, automovilistas solicitaron el auxilio al servicio de Emergencias 911, indicaron que en el tramo carretero que comunica de esta cabecera municipal a Huehuetán, un adolescente había sido atropellado por un vehículo no identificado. El pequeño cuerpo quedó afuera de la carpeta asfáltica, se activó la alerta para todas las corporaciones policiacas estatales y municipales.
Los hechos se registraron en la Carretera Costera, a 400 metros del Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados N. 3. Personal de la Policía Municipal Mando Único y Estatal Preventiva, verificaron los hechos, acordonaron el área y solicitaron la intervención del personal de criminalística para que dieran fe del deceso y buscaran algún indicio. La víctima del sexo masculino de aproximadamente 13 años de edad, viste playera verde y short de color verde limón, sin calzado.
En el lugar se encontraba una señora que dijo llamarse Francisca R. K. de 53 años de edad, quien dio a conocer que la persona sin vida era su hijo David de 13 años con domicilio en el barrio Esquipulas del ejido “Álvaro Obregón”, señala que salió de su casa para ir a hacer un mandado al reclusorio, minutos después le avisaron que estaba tirado afuera de la carretera.
Una vez que se dieron por terminadas las primeras diligencias, el personal de Servicios Periciales realizó el levantamiento y traslado del cadáver al Servicio Médico Forense para que le fuera practicada la necropsia de ley, presentaba fracturas de costillas y de cráneo.
Minutos después se presentó ante el Ministerio Público, la mamá y el papá Antonio L. R., con la finalidad de identificar el cuerpo de su hijo quien en vida respondiera al nombre de David López Roque de 13 años de edad. Indicó desconocer qué vehículo lo atropelló y mató. Solicitó le fuera entregado el cuerpo para darle sepultura. EL ORBE / Álvaro Islas Hernández