Desarticulan 28 Bandas de Maras en Chiapas en lo que va del Año

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Desarticulan 28 Bandas de Maras en Chiapas en lo que va del Año
Desarticulan 28 Bandas de Maras en Chiapas en lo que va del Año

Tapachula, Chiapas; 17 de Diciembre.- De acuerdo a cifras oficiales, en el Triángulo Norte de Centroamérica, las pandillas juveniles de la Mara Salvatrucha 13 y la Barrio 18 se han expandido alarmantemente en los últimos cinco años, al grado de calcular que ya suman, en global, poco más de 111 mil miembros.
Se estima que únicamente en El Salvador, ambas pandillas cuentan con unos 60 mil integrantes; mientras que, en Honduras, unos 36 mil; y en Guatemala alrededor de 15 mil.
A esos grupos se les relaciona con infinidad de delitos graves como el tráfico de drogas, homicidio, secuestro, asaltos a mano armada y ataques sexuales, aunque pareciera que la extorsión es uno de sus mayores sustentos económicos.
Por ejemplo, en El Salvador, poco más del 40 por ciento de los comercios establecidos ha reportado ser víctima de la extorsión; mientras que, en los otros dos países, hay un promedio diario de tres casos de ese delito.
Eso, de acuerdo a lo que han denunciado los migrantes a su paso por territorio nacional, ha sido una de las causas para abandonar sus países de origen, incluyendo los altos niveles de violencia, agresiones e inseguridad en general.
Los daños económicos supuestamente provocados por las extorsiones de los mareros a las familias y Gobiernos de esos países son incuantificables. Sin embargo, un informe de International Crisis Group señala que las pérdidas, tan sólo para empresas de El Salvador, pudiera ser de uno 756 millones de Dólares anuales.
Los operativos implementados por esas tres naciones en contra de los maras ha generado la detención de cientos de pandilleros en este 2018, además de la incautación de drogas, armas, vehículos y propiedades.
Eso obligó a que los mareros desaceleraran sus actividades y buscaran otros horizontes, como el de Chiapas, en México, en donde a mediados del año nuevamente intentaron instalarse, como lo han querido hacer en al menos cinco ocasiones en la última década.
Las acciones realizadas -desde entonces- por el Grupo Interinstitucional en el que participan elementos de las tres instancias de Gobierno y militares, ha permitido la captura de decenas de miembros centroamericanos de esas dos bandas.
Según un estudio realizado en materia de seguridad y presentado de manera privada en una reunión entre las autoridades de México y Guatemala, celebrada en Chiapas, la comisión de eventos delictivos recientes en la región Soconusco, relacionados con esas pandillas, es el resultado de varios factores que acontecen en la actualidad:
El primero es el combate transnacional que están llevando a cabo los países de El Salvador, Honduras y Guatemala, quienes en Septiembre del 2016 conformaron el “Plan Regional para el Combate de la Criminalidad Organizada”, en donde se impulsó una Fuerza Trinacional que está en funciones, conformada por militares y policías de esos países.
El objetivo principal es vigilar sus zonas fronterizas y combatir el tráfico ilegal de armas, drogas; evitar el ingreso de criminales y miembros de pandillas en sus territorios, y combatirlos.
Esto ha generado la migración de líderes de pandillas (conocido como efecto cucaracha) a lugares en donde no se les conoce y eviten ser llevados ante la acción de la justicia, como en Chiapas.
Otro de los factores, de acuerdo a ese estudio en el que participaron especialistas en la materia, lo representa el cambio en la política migratoria en los Estados Unidos, que refuerza sus mecanismos de control migratorio y dificulta el ingreso a su territorio nacional.
Eso ha provocado que Chiapas ya no sea sólo un territorio de tránsito de migrantes, sino ahora un destino de residencia, trayendo consigo el fenómeno de las pandillas que encuentran en esos flujos un sector vulnerable y de fácil captación para la comisión de delitos y la obtención de ganancias ilícitas.
Se detectó también que la porosidad de la Frontera Sur eleva la posibilidad de la presencia de pandilleros que huyen de sus países de origen y cambian su identidad, pero siguen generando actividad delictiva a través de las pandillas y la captación de jóvenes mexicanos que pretenden imitar el comportamiento y nivel de violencia de las pandillas centroamericanas.
Esa nueva llegada al Soconusco de los líderes de la Mara y sus militantes en este año ha sido, fundamentalmente, para establecer células de operación denominadas ‘clicas’ en colonias populares de los municipios fronterizos, dentro de las rutas de migración.
En el balance de los tres primeros trimestres de este año, se dio a conocer que en Chiapas se han desarticulado 28 grupos de la Mara Salvatrucha MS13 y de la Barrio 18, así como la detención de 185 miembros que la conformaban.
Derivado de esas investigaciones realizadas por el Grupo Interinstitucional, además, se ha logrado la identificación, ubicación y detención de líderes de esas bandas que han intentado tomar el control en la zona.
Entre los maras detenidos -en Tapachula y los municipios aledaños- fueron detectados en ese periodo a trece que eran buscados con orden de aprehensión en varios países, por delitos como el tráfico de drogas, multihomicidio, portación de armas, y otros, como el terrorismo. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello