Migrantes Convierten en un Cochinero los Aledaños a la Oficina de COMAR

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Migrantes Convierten en un Cochinero los Aledaños a la Oficina de COMAR

*Son Irrespetuosos e Intolerantes: Vecinos.

Tapachula, Chiapas; 11 de Mayo del 2021.- Pobladores que viven en las inmediaciones de las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), al sur de la ciudad, dijeron que la población en Tapachula ya está harta, fastidiada y molesta por la presencia de miles de migrantes en Tapachula y de las autoridades que no hacen nada para impedirlo y aplicar lo que establece la ley.
Alberto Solórzano de León, habitante de ese sector, dijo al rotativo EL ORBE que “todos los días hay una conflagración de haitianos, cubanos y de todos lados, situación que afecta a los vecinos”.
Es imposible tener limpio su jardín, porque no entienden razones y aparte el idioma es una barrera, “pero se les hace ver que no tiren basura, hay contenedores en la banqueta de Comar, pero no son dignos de tirar sus residuos”, dijo muy molesto por esa situación.
“Dejan tirado todo en mi banqueta y en mi cerco hasta los pañales sucios dejan atorados con la intención de ocultarlos”, por lo que señaló que es insoportable tener a los migrantes en esa zona.
Pidió a la Comar que mande a sus elementos de seguridad para que pongan orden y les digan a los migrantes que no invadan las banquetas que no son de su pertenencia, “todo eso aliviaría la invasión masiva que tenemos”.
El principal problema es que muchos de los migrantes es que no se cubren, no traen cubrebocas, se hacinan, otros se tiran en las banquetas y eso representa un grave riesgo de contagio del Covid-19.
“Al gobierno federal no se le puede pedir más, porque todo lo permite, el Instituto Nacional de Migración (INM) de verdad no sé para qué demonios sirve, ya que todas las personas pasan libremente por el río Suchiate, sin ninguna restricción”, apuntó.
En ese mismo sentido calculó que pasan miles de personas que se vienen a instalarse a Tapachula y luego llegan a las instalaciones de la Comar, “y desgraciadamente la vinieron a instalar donde vivimos y es una invasión insostenible, incontrolable e inaguantable”.
Los vecinos han colocado avisos sobre sus paredes con recomendaciones para que respeten las normas, pero los migrantes ignoran esos avisos.
“Todos los días es un muladar que queda”, y por ello solicitó que se disponga de mayor personal de limpieza y de la Policía Federal para que no se les permita estar en las banquetas, porque por eso tienen un edificio grande para atenderlos y evitar que estén afuera aglomerados. EL ORBE / Jesús Sánchez Martínez