*Choferes Insisten en Cobrar 11 Pesos el Pasaje sin Autorización de la SMyT
Tapachula, Chiapas 7 de Enero del 2026.– Organizaciones sociales de izquierda denunciaron abusos reiterados en el transporte público colectivo de Tapachula, donde choferes y concesionarios estarían cobrando una tarifa no autorizada, además de incurrir en prácticas discriminatorias contra personas adultas mayores y pensionados.
José Antonio Chol Ruíz, integrante de la coordinación del bloque de organizaciones de izquierda “Siempre”, informó que durante una reciente asamblea con pensionados de la tercera edad se documentaron múltiples quejas por el cobro indebido del pasaje y la negativa de algunas combis a detenerse para permitirles abordar. Señaló que el incremento de tarifa de 11 pesos en rutas urbanas únicamente fue autorizado para Tuxtla Gutiérrez, por lo que su aplicación en Tapachula carece de sustento legal.
De acuerdo con la denuncia, aunque existen choferes que mantienen el cobro de diez pesos autorizado, otros exigen el pago adicional de 11 pesos de manera arbitraria, afectando principalmente a los sectores más vulnerables. La situación, afirmó, evidencia la falta de supervisión y difusión por parte de la Coordinación de Movilidad y Transporte del estado.
Chol Ruíz subrayó que más que sancionar a los choferes —quienes perciben ingresos limitados y enfrentan cuotas elevadas impuestas por los concesionarios— es indispensable que el gobierno estatal informe de manera clara y masiva a la población sobre las tarifas vigentes, a fin de frenar los abusos y empoderar a los usuarios.
El activista advirtió que un incremento al pasaje en este momento representaría un golpe severo a la economía familiar, particularmente en una ciudad fronteriza como Tapachula, donde el costo de vida es elevado y el flujo económico es limitado. “Aquí no hay el turismo que se presume; hay migrantes y familias con recursos escasos”, señaló.
Finalmente, denunció que, pese a los constantes ajustes al pasaje, el transporte público continúa operando con unidades obsoletas, en malas condiciones y con exceso de concesiones, lo que pone en riesgo a los usuarios. La falta de regulación y la permisividad oficial, concluyó, han convertido el transporte colectivo en un problema social que sigue sin atenderse de fondo. EL ORBE/ Mesa de Redacción.





