Tapachula, Chiapas; 3 de Julio de 2026.- Las reglas de operación de la banca comercial continúan siendo el principal obstáculo para que productores del Soconusco accedan a los créditos impulsados por el Gobierno del Estado, aseguró Abel Ruiz Méndez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) delegación Tapachula.
El dirigente empresarial señaló que, aunque existe voluntad gubernamental para fortalecer la actividad agropecuaria mediante programas de financiamiento, los requisitos impuestos por las instituciones financieras impiden que esos recursos lleguen a quienes más los necesitan.
Muchos agricultores son rechazados por aparecer en el Buró de Crédito, explicó, incluso por adeudos menores relacionados con servicios básicos o establecimientos comerciales, situación que provoca que los solicitantes abandonen el trámite al no cumplir con las políticas internas de los bancos.
Indicó que otro de los principales obstáculos es la exigencia de garantías físicas para acceder a créditos de mayor monto. Aunque el Gobierno del Estado participa como garantía líquida en algunos esquemas, las instituciones financieras mantienen sus criterios tradicionales de evaluación, especialmente en financiamientos superiores a los 100 mil Pesos.
Añadió que esta situación ha impedido ejercer en su totalidad la bolsa de 500 millones de Pesos anunciada para impulsar proyectos productivos durante el Congreso Nacional de Financiamiento (CONNAFI), dejando recursos disponibles sin llegar al sector agrícola.
El representante de Canacintra sostuvo que los montos actualmente autorizados resultan insuficientes para cubrir las necesidades del campo, ya que un crédito de 100 mil Pesos apenas alcanza para instalar un sistema de riego tecnificado, sin contemplar gastos de siembra, fertilización, mantenimiento y cosecha.
Por ello, propuso incrementar el financiamiento flexible hasta un mínimo de 500 mil Pesos, cantidad que permitiría a los productores desarrollar sus proyectos con mayor viabilidad y mejorar la productividad agrícola de la región.
Asimismo, planteó retomar un esquema similar al que operaba la antigua Financiera Rural, basado en créditos que puedan liquidarse al concluir la cosecha y respaldados por un seguro agrícola que proteja tanto a los productores como a las instituciones financieras, frente a pérdidas ocasionadas por fenómenos climáticos, plagas o contingencias.
Finalmente, Ruiz Méndez advirtió que, mientras no se adecuen las reglas de operación a la realidad del campo, los programas de financiamiento seguirán teniendo un alcance limitado y miles de productores continuarán sin acceso al capital necesario para reactivar la producción agrícola en el Soconusco. EL ORBE/Nelson Bautista






