Momentos de incertidumbre para los inversores en oro ¿qué hacer con los ETF?

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Momentos de incertidumbre para los inversores en oro ¿qué hacer con los ETF?

Acaba de cerrarse el primer trimestre del año y el oro se encuentra en los 1.727 dólares, tras una depreciación del 9% en lo que llevamos de año, pero todavía un alza del 4,7% a doce meses. El contrato de futuros sobre el oro con vencimiento en diciembre de 2021 marca los 1.733 dólares y los 1.735 dólares el contrato con vencimiento en junio de 2022.

En estos momentos, parece que el oro se encuentra en un periodo de incertidumbre y no hay posiciones claras en el mercado ¿Por qué? La respuesta la tenemos en los últimos datos de empleo en Estados Unidos correspondientes al mes de febrero.

En el segundo mes del año se crearon 379.000 puestos de trabajo (nóminas) no agrícolas frente a los 182.000 previstos y se redujo una décima, hasta el 6,2%, la tasa de paro que se sitúa ya lejos del 14,8% registrada en abril del año pasado. El dato animó las bolsas y desanimó al oro, que tan bien lo había hecho durante el año pasado porque el mercado estima que la economía mundial se recupera con rapidez y eso hace menos atractivo el activo refugio por naturaleza.

Los ETFs reducen sus posesiones en oro hasta los niveles más bajos desde mayo de 2020, mientras que los hedge funds o fondos de cobertura reducen su oro a mínimos de tres semanas, pero no lo hacen solo por los buenos datos de empleo. También pesan en la evolución del metal dorado el plan de estímulo de dos billones de dólares de Joe Biden, el aumento de la rentabilidad de los bonos estadounidenses, la rotación de las cateras y el ritmo de vacunación en Estados Unidos.

Recordemos que el plan de estímulo de Biden centrado en las infraestructuras se ha presentado hace solo unos días y ha traído consigo el optimismo en torno a la recuperación económica global. Esto se tradujo en un nuevo máximo para el índice estadounidense del S&P 500, que superó por primera vez los 4.000 puntos y, a su vez, en la caída del oro, pues los inversores ven una oportunidad de asumir más riesgos.

Otros factores que pesan en la cotización del oro

Por otro lado, la rentabilidad de los principales bonos públicos mundiales cerró el trimestre con alzas. Por ejemplo, el diez años estadounidense cerró el jueves pasado con una rentabilidad del 1,7%, que le sitúa en niveles de enero de 2020, mientras que el Bund alemán ofrecía un -0,33% gracias a una cierta recuperación.

Por si esto fuera poco, el avance en el proceso de vacunación impulsa las expectativas de que la reapertura económica global se acerque y pueda ser una realidad en la segunda mitad del año, siguen los estímulos monetarios en el corto plazo y se añaden los estímulos fiscales.

¿Significa esto que ha llegado el momento de vender el oro y lanzarse a los mercados bursátiles? No necesariamente. Si trabajas con un buen bróker regulado y estás al tanto de los movimientos del oro puede ser el momento de empezar a pensar en ETFs o CFDs inversos, que ganan cuando el oro cae.

Es la gran ventaja de tener un buen bróker y conocer el funcionamiento de los ETFs y los CFDs. No importa hacia donde sople el viento, siempre podrás sacar partido de tus inversiones a un coste menor del que supondría, por ejemplo, comprar esos contratos de futuros sobre el oro a 1.700 dólares.

Eso sí, para poder operar con ETFs o CFDs inversos sobre el oro necesitas un buen bróker porque permitirte comprar oro cuando sube lo hacen todos. Pero no todos te dejarán invertir contra el oro ahora que su camino parece apuntar hacia abajo.