Polígrafo Político

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¡La Cosa es Calmada!
Darinel Zacarías

“En el Día del Juicio Final que Lucifer sea mi Abogado de Oficio”
Joaquín Sabina

Reza el adagio “cuando el río suena, agua lleva”, otros más lo expresan así: “cuando el río suena, piedras trae”. Y así es como debemos tomar el dato sobre la salida inminente de Enrique Ochoa Reza como dirigente nacional del PRI.
Bautizado en la fauna política como “El Clavillazo”, el hasta hoy dirigente de los “Rojos de Corazón” parece tener sus días contados. Su soberbia y grotesca manera de conducirse sólo han ocasionado más y mayores problemas al priismo.
El mandatario federal creyó en él. Fue echado a saco roto la confianza depositada. El cierre de precampaña de Antonio Meade, son el resultado de un trabajo ramplón por parte de Enrique Ochoa y Aurelio Nuño.
Se le acusa de fraccionar desde el interior de las huestes priistas. El periodista Raymundo Riva Palacio lo define como “el dirigente con una retórica tramposa” y lo llama “Enrique, el Escandinavo Ochoa”, luego de su forma despectiva de expresión en Tabasco “los prietos de Morena”.
Hace unos días, las bases del PRI, se sabe, hicieron tremenda epístola para solicitar la salida urgente de este tronco de dirigente, que pulveriza y promueve el encono. Esperan que antes de que cante un gallo, “El Clavillazo” sea relevado.
Los analistas de los escenarios políticos dicen que en la banca, ya calienta el posible as de don Enrique Peña Nieto y es Rubén Moreira Valdez, el exgobernador de Coahuila.
Lo del arribo de Miguel Osorio Chong, sólo fue buscapié. Es un idea absurda y desatinada, por las circunstancias.
Ante la sonada noticia, en la Convención Estatal de Delegados y Delegadas celebrada en Veracruz, Enrique Ochoa Reza calificó este actuar de especulaciones y “guerra sucia”, puntualizando que no deja la dirigencia. Es por ahora, inamovible, dice él. ¿Será?
El periodista José Cárdenas en su cuenta de “twitter” da por hecho la salida de Ochoa Reza del PRI bajo el siguiente título “Que siempre sí deja la Dirigencia Nacional del PRI Enrique Ochoa Reza…”.
En el juego político y del tablero ante la búsqueda de Senadurías de actuales integrantes del gabinete, habrá vacantes y posiblemente coloquen en Secretaría de Comunicaciones y Transportes al “Clavillazo” y supliría a Gerardo Ruiz Esparza.
Y es que jamás fue del agrado de la familia priista. Nunca vieron con buenos ojos su arribo, lo desconocían como un buen líder.
Se va sin éxito. No construyó nada, por el contrario, sembró discordia y discrepancia. En la distribución y asignación de candidaturas fue quién creó diversos conflictos, para muestra de ello, Chiapas. No tiene, no tuvo capacidad de operación. Ya no le es útil al señor de la horca. Y por tanto, se desecha.
La voz de las tropas del PRI, a través de los 11 legisladores federales, ya le puso el cascabel al gato. Y el relevo de Ochoa Reza está contado y cantado.
En Chiapas, el jolgorio esmeralda empezó desde este domingo. Estocada esperada.
Lo había dicho ¡Lunes de carnes frías!
¿Quién dijo que tengo sed?