ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

“En los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (2ª. Timoteo 3:1)

Viendo no ven
Oscar D. Ballinas Lezama

Más allá del reverbero político que se está viviendo en México, en la víspera de las elecciones de este año; nos queda claro que algo que muchos no logran ver ni oír, está pasando en las sociedades de nuestro planeta, trayendo como consecuencia el desamor al prójimo y la destrucción de la tierra.
Las profecías bíblicas siguen cumpliéndose al pie de la letra, siendo el parteaguas de lo que estudiosos del libro de libros llaman el principio del fin, basados en que lo que se ve no se juzga; así lo marca la degeneración del comportamiento de las personas, que comparado con lo de una generación atrás, es realmente preocupante lo que está sucediendo actualmente, sin minimizar, que antes también sucedían actos terribles de violencia, la diferencia es que ahora ocurren a cada rato.
No se puede ocultar que desde hace muchos años ha habido mentirosos, no obstante, ahora la mentira se usa como el pan de cada día; como el asunto de los jóvenes irrespetuosos, siempre los hubo en las pasadas generaciones, sin embargo, ahora se han olvidado por completo del quinto mandamiento que reza: ”honra a tu padre y a tu madre”.
Reconocemos que en todo tiempo ha habido ladrones, sin embargo, ahora se ha convertido en una forma de sobrevivir y casi en una profesión; qué decir de los políticos corruptos que en su mayoría son hampones de cuello blanco, los que se aprovechan del poder para su propio beneficio, robándole al pueblo en su propia cara, creando leyes o reformándolas para que le favorezcan a ellos y como dice el ‘Santón de Macuspana’, para que los de la mafia en el poder sigan haciéndose multimillonarios.
Aunado a eso, está el abuso de las drogas, el alcoholismo, la prostitución, la pornografía infantil, el crimen, los secuestros, el odio y las guerras; lo que nos recuerda el pasaje bíblico descrito en el Génesis 6:11-12: ”y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda la carne había corrompido su camino sobre la tierra”.
Basta echarle una mirada a lo que ocurre en nuestro país o en el de nuestros vecinos los ‘gringos’, donde con frecuencia ocurren actos de violencia masiva en las escuelas, discotecas, teatros y otros lugares donde hay concentración de personas que son baleadas, dañadas con bombas o atropelladas con vehículos automotores, por niños o jóvenes enloquecidos o terroristas desalmados.
Los problemas del mundo aumentan, los rumores de guerra crecen en las amenazas de mandatarios locos como el actual de Estados Unidos, Corea del Norte y los Árabes, entre otros desquiciados que buscan a toda costa iniciar una tercera guerra mundial, comportándose como si fueran inmortales y las bombas o las balas no va a tocar a esos gobernantes deschavetados.
Los terremotos o temblores, como les decimos en Chiapas y otras partes de México, están a la orden del día y causando con su baile mortal destrucción de bienes y vidas, los sismólogos registran no menos de 12 mil sismos diariamente en el planeta; tormentas, huracanes, tsunamis, heladas, sequías y otros fenómenos naturales que casi siempre son anunciados con señales en el cielo, como los eclipses solares o de las lunas sangrientas que acaban de verse en estos últimos cinco años.
Por añadidura el calentamiento global ha puesto de cabeza las estaciones del año, está deshielando los polos y subiendo los niveles del mar; pero si esto no bastara para ‘poner nuestras barbas a remojar’, ahora sufrimos decenas de enfermedades mortales que están acompañando al terrible cáncer, como en el caso del Sida, virus del ébola, la enfermedad de legionarios, malaria, diabetes, ya apareció una cepa de tuberculosis más fuerte que su antecesora; y como cereza del pastel, el dengue, Zika y Chikungunya.
El hambre está matando a millones de personas, sobre todo niños y ancianos en diversas partes del mundo, incluyendo México en sus regiones indígenas; el agua para consumo humano se está terminando y los políticos ya le echaron el ojo para privatizarla y seguir vendiéndola a precio de oro; porque nadie, por muy rico que sea, podrá tomar petróleo o gasolina para sobrevivir.
Y oiréis de guerras y rumores de guerras. Y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. (Mateo 24:6-7-8).
Hoy es domingo y me alejé un poco del circo de tres pistas, que representa la política mexicana, para intentar escribir lo que escrito está, esperando que a nuestros lectores les invite a reflexionar sobre lo que está pasando en nuestro entorno, aunque pocos quieren verlo; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. (Mateo 13:13).