ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Entonces habrá señales en el sol, y en la luna y en las estrellas; y en la tierra habrá angustia de las naciones y confusión (Lucas 21:11)

Chiapas no Peligra
Oscar D. Ballinas Lezama

Los demonios andan sueltos en el mundo; ahora le tocó a Centroamérica sufrir la furia de la naturaleza; fallaron los medios preventivos sobre sismología y vulcanología en la hermana República de Guatemala, lo que impidió que salvaran las vidas perdidas entre la lava y la ceniza tóxica del volcán de fuego, ubicado a unos 150 kilómetros de Chiapas.
Hasta ayer por la noche, el miedo y la zozobra mantenían en vilo el espíritu de guatemaltecos y chiapanecos en la frontera con México; los movimientos telúricos provocaron el bramido de las entrañas del volcán chapín, que no dejó de arrojar cenizas y fuego hasta que amaneció en medio de un cielo gris y un clima de espanto.
Tapachula y los municipios fronterizos se llenaron de humo tóxico por la quema de varias toneladas de plástico, luego de incendiarse dos empresas establecidas en el corazón de la ciudad; aunado a ello, desde muy temprano estuvo cayendo una ceniza fina que pintó de gris el cielo azul.
La noticia siguió corriendo como reguero de pólvora, mucha gente no quería salir de su casa ni llevar a sus hijos a las escuelas, temían que la cercanía del volcán de fuego con el Tacaná, el cual se levanta en los límites del municipio de Unión Juárez, pudiera tener actividad y volviera a tener una erupción de ceniza como sucedió en 1985.
La doctora Rosa María Tremari Trueba, coordinadora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, adherido al Servicio Geológico Mexicano, vía telefónica concedió una entrevista exclusiva para EL ORBE y sobre el tema dijo: ”en Chiapas no se corre, hasta ahora, ningún riesgo, no hay por qué entrar en zozobra, la población no se debe inquietar innecesariamente, el Tacaná y el Chichonal no tienen ninguna relación con el volcán de fuego de Guatemala, no hay nada que temer”.
Explicó que cuentan con cuatro estaciones sismológicas que tienen sensores, a través de los cuales reciben toda clase de actividad sísmica que ocurre localmente y aún en lugares muy lejanos, como en el caso de Guatemala y otros países.
La geóloga que opera la red estatal en coordinación con el Sismológico Nacional, con quien comparten responsabilidades, dijo que se construyeron cinco estaciones sismológicas en Chiapas: la de Chiquihuites, La Patria, Pavencul, Planetario de Bachilleres y una ubicada en la cima del volcán Tacaná, pero que fue destruida por vándalos y robaron los costosos aparatos, al parecer, se los llevaron al lado guatemalteco.
Tremari Trueba explicó que tanto el Gobierno Federal como el Estatal, trabajan coordinados en los protocolos de actuación del plan operativo en caso de alguna emergencia, en caso de que se tuviera de echar andar una acción preventiva que ameritara la evacuación de las poblaciones cercanas al Tacaná o el Chichonal, al grado de permitirles detectar cualquier cambio de esos colosos de fuego, incluso, semanas antes; agregando que hasta ahora no han tenido ningún señal de alerta de estos volcanes.
Mencionó que la caída fina de ceniza en los municipios fronterizos de nuestra entidad, es natural porque la erupción del volcán de fuego formó una columna eruptiva de más de 10 mil metros, provocando dispersión de la ceniza en la atmósfera; afirmando que ésta se diluye con la humedad y la lluvia, sin provocar trastornos a la salud, ni dañar los aparatos electrónicos.
En cuanto al temor de que el volcán de fuego en Guatemala, pudiera incrementar su actividad de erupción en forma tan violenta como la que tuvo el domingo pasado, es muy difícil y sólo seguirá generando pequeñas expulsiones de lava, gases y ceniza fina, terminó diciendo la Doctora en Geología.
La mayoría de los científicos del mundo, juran y perjuran que son coincidencias y de lo que sí debemos preocuparnos, es de las señales que el planeta está enviando a la humanidad, ya que el calentamiento global ha batido récord este año, y puede ser responsable de estos fenómenos naturales.
A contrapelo de los hombres de ciencia, los estudiosos de la Biblia analizan los acontecimientos sucedidos en estos últimos años, sobre todo después de las lunas rojas o de sangre del año pasado, que al parecer trajeron como consecuencia los huracanes que casi destruyen parte de Estados Unidos, Costa Rica y México, siendo nuestro país el que después de esos acontecimientos, sufrió devastación y muerte con los terremotos de septiembre negro.
En este año y en las últimas semanas han ocurrido erupciones trágicas en Hawái, Perú, Chile y hace dos días en Guatemala; despertando en muchos creyentes el temor que se trate de las señales del fin del mundo, mencionadas constantemente en las profecías bíblicas.
No obstante, son pocos los líderes espirituales que hablan a sus rebaños del libro de Apocalipsis, pareciera que no se dan cuenta que están viviendo los tiempos que ellos mismos predican como los ‘últimos días’, no quieren ver ni escuchar, tampoco enseñar el camino hacia la luz de la que tanto hablan.
Porque miran, y no ven; oyen, pero no escuchan ni entienden (Mateo 13:13)