OPINIÓN PÚBLICA

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¿En Bancarrota, o no?
Gonzalo Egremy

*La sola mención que hiciera AMLO de que en México prevalece una de las peores crisis económicas, hizo reaccionar a poderosos multimillonarios.

*Sólo la deuda pública asciende a ¡Diez Billones de Pesos!; el Gobierno de EPN la elevó casi en ¡Cuatro Billones de Pesos! Se acerca a la mitad del PIB.

El comentario que hiciera el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, sobre la presunta “bancarrota” de México, generó una serie de análisis.E
Algunos analistas recordaron que “la declaración no sólo contrasta con su postura (AMLO) de hace dos semanas, cuando consideró que recibía un país sin crisis financiera, sino que además no es real”, según especialistas en finanzas públicas.
De acuerdo con el medio digital: Animal Político, “La directora de México ¿cómo vamos?, Valeria Moy, explica que una declaración de bancarrota es cuando una persona, empresa, o incluso un país, anuncia que ya no puede pagar las deudas que tiene.
“En México, detalla, aunque en este sexenio el endeudamiento ha crecido de forma importante, alrededor de 15 puntos porcentuales del PIB de 2013 a 2016, está ‘a años luz’ de llegar a la bancarrota.
“No ha llegado a ser un tema que preocupe a los mercados financieros. Incluso esta deuda que consideramos alta, los mercados financieros y sobre todo las calificadoras empezaron a cuestionarla, y se contuvo, en 2017 se frenó la subida.
“Entonces yo creo que a nivel macroeconómico tenemos cosas sólidas; sí, a nivel microeconómico hay muchos temas que resolver, como salarios, productividad, distribución del ingreso, pobreza”, aseguró.
Según datos de la Secretaría de Hacienda, al cierre de 2017 la deuda externa del sector público federal ascendía a alrededor de 194 mil millones de Dólares, lo que representó el 46.2% del Producto Interno Bruto (PIB).
Mariana Campos, experta en gasto público de México Evalúa, coincide en que no hay un riesgo de bancarrota, aunque advierte que el país sí viene de un periodo en el que fue creciendo el déficit, es decir, que se gastaba más de lo que se ganaba.
En 2017 hubo una pequeña recuperación, agrega, pero fue insuficiente.
“Hemos venido manejando desde 2009 las finanzas públicas de una manera insostenible, con un indicador que se llama balance primario, que es negativo. Eso nos dice que nuestros ingresos no son suficientes para cubrir los intereses de nuestra deuda, entonces para pagar los intereses nos tenemos que endeudar.
“Es como si pagas con una tarjeta los intereses de otra tarjeta”, señala.
“El país lleva 30 años en bancarrota, desde que se está aplicando la política neoliberal”, fue lo que dijo López Obrador el domingo pasado.
Lo cierto es que el país sí entró en bancarrota hace 36 años, justo antes de que empezaran a aplicarse políticas neoliberales.
En Agosto de 1982, en el fin del gobierno de José López Portillo, el entonces secretario de Hacienda, Jesús Silva Herzog, anunció la suspensión de pagos a acreedores extranjeros, e inició una renegociación de la deuda con Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Se sufre un castigo muy fuerte cuando un país entra en moratoria de pagos porque los demás préstamos que te den, te los van a dar en una tasa altísima, por el riesgo de que no pagues. A México le tomó más de una década poner en orden sus finanzas públicas y generar nueva credibilidad”, subraya Campos.
En el mundo no es común que un país se declare en bancarrota. Grecia llegó en 2015 a no poder pagar sus deudas, pero pasó por varios rescates con duras condiciones impuestas por la zona Euro, desde que su economía se fue a pique por la crisis mundial de 2008.
Argentina es identificado por las especialistas como el caso más claro de un país que cayó en bancarrota, cuando en 2001 declaró cesación de pagos de su deuda externa.
El pasado 4 de Septiembre, después del sexto y último informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, López Obrador mostró una visión más optimista del país al ser cuestionado por los resultados del último sexenio.
“No tenemos una crisis financiera, no nos está pasando lo que está sucediendo en Argentina, Venezuela, Cuba, Colombia, y otros.
“Eso también hay que considerarlo. Sí tenemos problemas graves, hay mucha pobreza, mucha inseguridad, violencia, pero hay condiciones también, hay ánimo, esperanza en la gente de que las cosas van a mejorar”, declaró en un viaje a Monterrey”, hasta ahí algunos párrafos del medio Animal Político.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la finalidad del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es estimar la evolución de los precios de los bienes y servicios que consumen las familias en México, y calcular la inflación.
“El Inegi enfatiza que es de particular importancia lograr una medición lo más precisa posible de la inflación debido a que es un fenómeno económico altamente nocivo, debido a que: afecta la estabilidad del poder adquisitivo; Perturba el crecimiento económico, al elevar los riesgos de los proyectos de inversión”, indica El Economista.
Agrega que la inflación distorsiona las decisiones del consumo y el ahorro.
Además, propicia una desigual distribución del ingreso, y dificulta la intermediación financiera por el efecto que tiene en las tasas de interés.
Los analistas estiman indicadores macroeconómicos sobre la economía, y poco caso hacen a los parámetros microeconómicos en que vivimos la inmensa mayoría de los mexicanos (¡más de cien millones!), y ello sí nos pega fuerte la inflación, el encarecimiento de los productos, mercancías, bienes y servicios, amén de la violencia, inseguridad y pobreza que son consecuencias de las malas políticas en las finanzas del país, ¿no cree usted?//Salud