ALFIL NEGRO

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La ‘Vista Gorda’
Oscar D. Ballinas Lezama

Gran escándalo se armó con la información que dio a conocer el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, sobre un operativo en que el Ejército rescató aproximadamente 785 migrantes indocumentados, los que habían ‘burlado la vigilancia’ migratoria en Chiapas y llegaron en dos tráileres hasta Veracruz.
Según el Canciller mexicano, con este aseguramiento de centroamericanos se descubrió el ‘mercado negro’ por tráfico de personas, por lo que presuntamente los polleros cobraron 69 millones de Pesos, conforme a lo informado por los hondureños victimizados, abundó.
Aclaró que el pago lo hicieron los migrantes en su país de origen, mientras que en México solamente les cobraron una comisión entre 10 a 15 millones de Pesos, sin especificar quién o quiénes cobraron esa ‘comisión’ para dejar pasar hasta Veracruz, los dos camiones llenos de indocumentados.
Ebrard mencionó que de acuerdo a la información que le llegó a su poder, los indocumentados centroamericanos que fueron asegurados por los militares, pagaron cada uno 3 mil 500 Dólares y que fue en Tuxtla Gutiérrez en donde abordaron los camiones para trasladarse al norte del país.
Finalmente, mencionó que no habrá tolerancia alguna en contra de los traficantes de migrantes y que el Gobierno Federal no descarta llegar a la extinción de dominio contra empresas que tengan vínculos con dichas redes delincuenciales.
Para nadie es secreto en la frontera sur de México, que los centroamericanos indocumentados casi todos vienen sin dinero, cruzan la frontera en forma violenta y muchos de ellos trabajan en lo que sea para agenciarse de unos Pesos para su alimentación, el tránsito por el corredor migratorio lo hacen caminando y con el apoyo de la Comisión de los Derechos Humanos.
Los que traen dinero son los caribeños, en especial los cubanos que hacen un esfuerzo por conseguir cualquier documento oficial que les permita seguir su tránsito hacia la frontera con Estados Unidos, pagando sumas estratosféricas a los ‘coyotes’ que presuntamente hacen arreglos con Agentes de Migración y policías federales, para que estos se hagan de la ‘vista gorda’ y conviertan en invisibles a los cubanos.
Se rumora que por cada caribeño que es puesto arriba de un avión en el aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez, cobran hasta 3 mil 500 Dólares y para llegar a la capital chiapaneca, los que pasan por Suchiate, pagan además 300 Dólares y son trasladados por carretera.
Aunque desde ayer, parece ser que ya los marinos sin la insignia de la Guardia Nacional, mantienen un operativo de revisión en los márgenes del río Suchiate, con la finalidad de detener el flujo migratorio, y de paso, el tráfico de mercancía irregular que viene como contrabando de Guatemala.
Será una lucha titánica que el Gobierno Federal, apuntalado por los Estatales y Municipales, tendrán en los casi dos meses que dio de plazo su serenísima majestad, ‘Donald Primero’; de ahí la importancia de que la Guardia Nacional venga a cubrir los más de 50 pasos ilegales que existen en los márgenes del río Suchiate, lo que hasta ahora, se considera una misión casi imposible por el poco plazo que dio el Presidente estadunidense.
Los daños colaterales que están provocando con el endurecimiento de la vigilancia migratoria, está el aminorar el contrabando de mercancía, que ayuda a la sobrevivencia de miles de familias guatemaltecas y mexicanas que habitan los municipios de Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa, Cacahoatán, Unión Juárez, Tuxtla Chico y Tapachula.
La Federación está utilizando todos sus recursos humanos, económicos y de estrategia para detener la avalancha de migrantes indocumentados, no teniendo más opción que criminalizar algunas acciones, como en la que recientemente perdieron la vida algunos indocumentados, al no obedecer el alto en un retén de vigilancia y fueron baleados al tratar de burlar el cerco militar.
Por otro lado, los soconusquenses esperan que la vigilancia militar se extienda a los municipios más afectados por la presencia de los migrantes, ya que en el éxodo lograron infiltrarse algunas personas con malos antecedentes criminales, lo que se ha reflejado en los altos índices de inseguridad que ahora existe en esta zona.
El Gobierno del Estado busca, por su lado, apuntalar las acciones de la Federación, para lo cual reorganiza y capacita a sus fuerzas policiacas, con el afán de que puedan enfrentar a las organizaciones criminales que traen en jaque a la sociedad costeña en la frontera sur.