ALFIL NEGRO

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ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Llevándolos al Baile
Oscar D. Ballinas Lezama

La Villa de las Hortensias, una pequeña ciudad con más de 40 mil habitantes que sobreviven a los pies del volcán Tacaná, sembrando café, cacao, rambután; mucha gente se dedica a la apicultura y la ganadería, sin embargo, la pobreza y la ignorancia los mantiene entre los pueblos olvidados del Soconusco.
Cacahoatán tiene mucha influencia de sus antepasados los Toltecas, entre sus diversos centros turísticos sobresalen las aguas termales, el mariposario y una diversidad de cascadas que nacen entre los cerros y la montaña, es un pueblo mágico vecino de Guatemala, con quien lo divide geográficamente el río Suchiate.
Desafortunadamente no todos sus gobernantes municipales se han preocupado por las enormes carencias que tiene ese ‘lugar del cacao’, en donde generalmente sus regidores y síndicos no representan la voluntad del pueblo y se convierten en floreros dentro de la administración municipal; habría que preguntarle a la actual síndico Rosa Silvia Tovar Coyoy, así como y al primer regidor Julio Padilla, qué están haciendo para defender los intereses del pueblo.
Actualmente cuentan con un Alcalde que, según la mayoría de los habitantes de ese lugar, gusta mucho de la parafernalia y darle circo al pueblo en vez de atender sus necesidades prioritarias, como en el caso la captación y distribución de agua rodada, que hasta ahora carece de un proyecto integral y provoca el desabasto del preciado líquido en los barrios ‘Zapata’, Obregón y Miguel Hidalgo, entre otros.
En la pasada feria en honor el santo patrón ‘Santiago Apóstol’, se presume que el alcalde Julio Calderón Sen, pudo haberse gastado cuatro millones de Pesos al contratar a costosos grupos musicales, como la Sonora Dinamita, Chico Che Jr., los Terrícolas y el grupo Cañaveral, entre otros artistas con los que se llevó circo al pueblo, como se hacía por la falta de comida en los tiempos romanos.
En Cacahoatán, la gente se queja por la falta de carros recolectores de basura, solamente utilizan dos que se adquirieron en el 2012 y que por el uso, ahora se han convertido en chatarra que caminan porque Dios es grande; explican los inconformes, que gastando menos en pago a los grupos musicales para divertir a la gente, bien pudieron haberse comprado dos vehículos recolectores de basura, que al parecer tienen un costo aproximado de un millón de Pesos cada uno.
Las voces protestatarias aseguran que el terreno a cielo abierto donde actualmente se tira la basura, provoca la contaminación de los ríos Cahoacán y el de La Paz, éste último, recibe el agua rodada que llega al barrio la Unidad en donde provoca diversas enfermedades gastrointestinales y de la piel a los consumidores.
Mencionan que es incongruente que se pudieran haber gastado cuatro millones de Pesos sabiendo que hay muchas necesidades como la falta de patrullas para los policías, lo que ha provocado el aumento de la inseguridad, al menos dos vehículos pudieron haber adquirido con parte de ese dinero para mejorar el servicio de la seguridad.
Los quejosos añadieron, que al parecer en el tema del gasto ostentoso en la feria del santo patrono, el Alcalde echó por la borda la cacaraqueada austeridad republicana, recomendada a cada rato por el Presidente de México, presumen que en este caso, al edil ‘se lo llevaron al baile’ el presidente del consejo del feria, Elvis Morales y su grupo, conformado por Miguel Morales, Onésimo Morales, entre otros maestros que integran el comité de eventos de diversión.