ALFIL NEGRO

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Otra Amarga Navidad
Oscar D. Ballinas Lezama

Este Diciembre será diferente para los mexicanos. Los estragos de una pandemia criminal han minado las esperanzas de una mejor vida para los integrantes de la sociedad azteca, que ya no ven lo duro sino lo tupido.
La falta de fuentes de trabajo, la inseguridad, los abusos en el aumento de los precios de todos los servicios y productos, auguran una amarga Navidad y un difícil Año Nuevo, porque la mayor parte del pueblo bueno y sabio sobrevive en la miseria más espantosa de su historia.
Mientras los politiqueros se jactan de que todo camina por buen rumbo en esta nación, la realidad no ha dejado de golpear a los gobernados; la ciudadanía sigue sufriendo las malas administraciones de quienes en campaña les bajaron las estrellas y la luna y acabaron ‘pintándoles un violín’.
El ofrecimiento de mejorar las condiciones de vida de los habitantes de este país ha sido una mentira cruel que no puede ocultarse y se incluye el Gobierno de la cuarta transformación, que en tres años ha sido puro ‘jarabe de pico’, el sol no se puede tapar con un dedo, aunque argumenten tener ‘otros datos’.
La población mexicana, al igual que en la mayor parte del mundo, ya no saben a qué santo encomendarse para no ser víctima de la peste del siglo XXI, con quien sostienen una guerra bacteriológica que les ha creado una crisis sanitaria y económica.
En Chiapas, conocida como la frontera del sur de México, el caos se ha apoderado de sus habitantes y autoridades que se enfrentan a una migración desordenada, un fenómeno social que ha impactado la precaria economía de esta zona considerada el patio trasero de la Federación, en donde el más pelón se hace trenzas y el más chimuelo masca vidrio, originando un aumento de la pobreza, así como la marginación y el olvido del Gobierno Federal.
El problema de la migración de personas indocumentadas que vienen huyendo de sus países es cada día más delicado, por la incapacidad de quienes tienen la obligación de llevar un control sanitario y registro legal de todos ellos que entran a suelo mexicano sin un documento que acredite su identidad.
Los traficantes de personas actúan a sus anchas y transportan a indocumentados que meten por caminos de extravío a lo largo y ancho de las carreteras fronterizas en donde muchas veces suceden terribles accidentes, como recientemente se suscitó en el tramo de la carretera federal entre Chiapa de Corzo y Tuxtla Gutiérrez, donde un tráiler con más de 150 indocumentados volcó por el exceso de velocidad, murieron en el mismo más de 50 personas.
Lo raro del asunto es que el Gobierno se ha lavado las manos echándole la culpa al chofer del tráiler, acusándolo de no tener pericia y conducir a velocidades extremas, sin embargo, todos evitan hablar o investigar los motivos por el cual este vehículo con su carga humana pasara sin problemas los retenes a cargo de agentes del INM, Guardia Nacional y Ejército Mexicano; autoridades que ya salieron a pintar su raya, bajo el argumento de que el ‘tráiler de la muerte’ había salido directamente de San Cristóbal de Las Casas, por lo que ‘no pasó ningún retén’. Así de ese pelo fue la investigación sobre un crimen originado por miembros de la mafia del tráfico de ilegales y ‘la mafia del poder’ (autoridades que presuntamente se hicieron de la vista gorda, porque al parecer están metidas en ese negocio).
En otras cosas, mucha razón tiene EL ORBE, quien ayer publicó a ocho columnas los problemas que genera en el bolsillo de la ciudadanía la creación de casinos, sin embargo, habría que pedirle a las autoridades que investiguen quién o quiénes otorgaron los permisos para construir y echar a andar los ‘desplumaderos’.
No hay que olvidar que este tipo de permisos son otorgados por la Secretaría de Gobernación, y avalados por autoridades estatales y municipales; ojalá que los Gobiernos de las tres instancias hagan un esfuerzo en común e impidan el funcionamiento de casinos en Tapachula.
Si bien son negocios en donde se crean trabajos para los locales, también es cierto que estos son presuntamente explotados en sus horarios de trabajo, así como al permanecer en áreas para fumar en donde terminan enfermos de los pulmones.
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva DE SU AUTOR y no del periódico que la publica.