Por Ernesto L. Quinteros
Se Desploma la Siembra de Maíz en el Soconusco: Crisis Agrícola con Impacto Social y Geopolítico
La campesinada en la región del Soconusco ya no quiere sembrar maíz. Para el próximo ciclo agrícola, productores estiman que la superficie cultivada podría reducirse hasta en un 50% en comparación con el año pasado, reflejando una crisis que va más allá del campo y alcanza dimensiones económicas, sociales e incluso geopolíticas.
Para dimensionar el problema, en municipios como Tapachula, donde en el ciclo anterior se sembraron aproximadamente mil 200 hectáreas, este 2026 apenas se proyectan unas 600 hectáreas, y eso en un escenario optimista. La misma tendencia se replica en Tuxtla Chico, Metapa, Frontera y Suchiate, donde los maiceros han optado por abandonar un cultivo que ya no resulta rentable.
Las razones son claras: el incremento desmedido en los costos de producción ha vuelto inviable la actividad. Insumos como semillas, agroquímicos, fertilizantes y la maquila han duplicado sus precios. Un ejemplo contundente es el fertilizante conocido como triple 17, que hace unos meses costaba entre 350 y 400 pesos por bulto de 50 kilos, y hoy se comercializa entre 700 y 900 pesos.
Ante este panorama, muchos productores han decidido sembrar únicamente para autoconsumo, abandonando la lógica comercial. Sin embargo, esta decisión tiene consecuencias profundas, ya que el maíz no solo es la base alimentaria del país, sino también el sustento económico de miles de familias rurales.
A este escenario se suma un factor cada vez más determinante: el cambio climático. Sequías prolongadas, lluvias irregulares y fenómenos extremos han desestabilizado los ciclos agrícolas tradicionales. La falta de sistemas de riego agrava la situación, dejando a los productores completamente expuestos a condiciones climáticas impredecibles.
Pero el problema no es solo local. Mientras en el Soconusco cae la producción de maíz, a nivel nacional se debate el posible incremento en el precio de la tortilla, el alimento básico de millones de mexicanos. Esta contradicción evidencia una falla estructural: el campo produce menos, pero los costos para el consumidor siguen aumentando.
En términos geopolíticos, México continúa dependiendo de la importación de maíz, principalmente de Estados Unidos, lo que debilita la soberanía alimentaria del país. Cada hectárea que deja de sembrarse en regiones como el Soconusco no solo representa una pérdida económica, sino también un retroceso estratégico en la capacidad del país para garantizar su propia alimentación.
La crisis del maíz es, en realidad, el reflejo de un campo abandonado. Sin inversión, sin tecnificación y sin políticas públicas eficaces, los productores enfrentan un futuro incierto. Hoy, muchos ya no saben qué sembrar.
El llamado de los campesinos es claro: se requieren programas integrales, financiamiento accesible y estrategias que impulsen la productividad. De lo contrario, la reducción en la siembra no será temporal, sino el inicio de un abandono progresivo del campo.
Y cuando el campo se detiene, las consecuencias no tardan en llegar a la mesa de todos.
Piden Operativos para Detener Unidades Piratas
Concesionarios y choferes del transporte público están solicitando el apoyo de las autoridades encargadas de regular el transporte en Tapachula, ya que han detectado la duplicidad de números económicos tanto en combis como en taxis.
Esta situación aseguran, golpea la economía de los verdaderos transportistas, ya que siguen circulando unidades consideradas “piratas”.
La reciente liberación de concesiones en la región encendió alertas dentro del sector transporte, donde operadores denuncian un incremento de irregularidades que afecta tanto a trabajadores como a usuarios.
El llamado dicen, es a tiempo, antes de que empiecen a hacer justicia por su propia mano. En fin.
Por hoy ahí la dejamos, nos leemos mañana. ¡Ánimo!
Comentarios y denuncias: loque46@hotmail.com
Visita: www.elorbe.com Facebook: elquintopoderdemexico





