Cambiando Camas por Cartas
Leopoldo Constantino García*
En el Tapachula de hace noventa años, sus habitantes tenían una pequeña ciudad muy bien trazada y organizada, los tremendos calores y copiosas lluvias del trópico causaban estragos entre sus habitantes, y era común que los patios de las viviendas estuviesen infestados de mosquitos que causaban epidemias de paludismo, dengue y otras enfermedades similares.
Por ello, gran parte de los tapachultecos dormían en sus casas con camas que tenían en cada esquina de la misma unos tubos que permitían colocar un pabellón antimosquitos, el calor era mayor, pero el riesgo de una mortal picadura de mosco se reducía drásticamente.
Cuando las molestias eran evidentes lo que quedaba era acudir al hospital: si caminábamos entonces por la Calle Zaragoza, rumbo al río Texcuyuapan, que ahora es la 1ª.Calle Oriente, llegábamos al hospital de Tapachula.
Actualmente, la tecnología ha relegado al ostracismo tecnológico el correo y los telégrafos, pero esos edificios todavía son funcionales, y el parquecito infantil ahora es la Plaza de la Música, donde los tapachultecos acuden a contratar los mariachis bien para una serenata o amenizar una fiesta.
*Cronista de la ciudad de Tapachula, es Contador Público y Maestro en Administración, imparte cátedra en Universidades de dicha ciudad y escribe artículos relacionados con Administración y temas afines para plataformas digitales.





