FOTO::: ALICIA VILLARREAL
Una noche de empoderamiento y energía femenina fue lo que Alicia Villarreal ofreció en el Auditorio Nacional, con un concierto que reunió lo más destacado de su repertorio, desde los éxitos de los 90 hasta sus temas más recientes, como parte de su gira «Bendita locura».
Vestida con sombrero de charro, pero con un traje norteño estilizado en café y plateado, Alicia Villarreal comenzó su show literalmente por todo lo alto, acompañada por un mariachi y su grupo, eligiendo «Te quedó grande la yegua» como primer tema y el público hizo que se escuchara por todo el recinto, al cantarla al unísono. “No sabe qué gusto estar aquí con ustedes, el Auditorio Nacional es especial porque es disfrutarlos, también es la magia, es esta conexión que nos ha unido por más de treinta años, quiero felicitar a todas las mujeres porque esta noche es nuestra y la vamos a hacer inolvidable”, comentó Alicia dando indicios del rumbo que tendría esta noche.
Con la voz un poco ronca pero contenta, Alicia explicó que ahora era una artista independiente y tenía las riendas de su música, desde la composición hasta la producción, lo que le daba mucho orgullo como mujer, después siguió con temas como «¿Por qué volviste a mí?», «Échame a mí la culpa», «Acompáñame» y «Soy lo prohibido», por mencionar algunos.
El primer invitado de la noche fue Lupillo Rivera, a quien Alicia definió como un gran amigo. Dos divas se juntaron en el escenario, cuando Lucía Méndez llegó para cantar con «la jefa» el tema «Culpable o inocente», una colaboración que estrenaron hace un par de meses.
El mariachi volvió a escena y junto al grupo de Alicia animaron a la gente a levantarse de su butaca y bailar, con un medley instrumental de varios éxitos del regional; pero sólo era para darle paso a la última invitada de la noche, Lila Downs, quien portando una tejana negra sobre su larga cabellera negra, cantó con la anfitriona «Maldita billetera». SUN





