Destituyen al Director del Coapatap en Medio de Reclamos por Altas Tarifas

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Luego de las protestas que ayer realizaron habitantes de diversas colonias, dio paso a la destitución de José Ovando Macías siendo sustituido por Mario Alfonso Ramírez Alvarez, otro gran desconocedor en la materia.
Luego de las protestas que ayer realizaron habitantes de diversas colonias, dio paso a la destitución de José Ovando Macías siendo sustituido por Mario Alfonso Ramírez Alvarez, otro gran desconocedor en la materia.

*AL AGUDIZARSE LAS PROTESTAS DE USUARIOS INCONFORMES, YA QUE EN EL ULTIMO RECIBO LES LLEGO LA FACTURACION ELEVADISIMA.
*AFLORAN IRREGULARIDADES QUE EVIDENCIAN EL MAL MANEJO DE LOS RECURSOS QUE PAGA LA POBLACION.

 

Tapachula, Chiapas; 05 de Julio.- José Antonio Ovando Macías fue destituido éste miércoles del cargo de director del Comité de Agua Potable y Alcantarillados de Tapachula (Coapatap), en medio de una infinidad de reclamos de los sectores productivos y de la sociedad, ante la imposición de tarifas impagables por la distribución del vital líquido.
Su lugar es ocupado por el ex director de administración de una empresa dedicada a la fabricación y comercialización de aguardiente, Mario Alfonso Ramírez Álvarez.

 

El también ex gerente de una sucursal local de Banorte, entró al inicio de operaciones del gabinete municipal y fue ascendido. Fungía, hasta el inicio de ésta semana, como titular de la Secretaría de Planeación.
Por lo pronto se desconoce su experiencia en redes hidráulicas, abastecimiento, control de instalaciones de procesadoras de agua, entre otros conocimientos que, al menos en teoría, debería de tener como perfil la persona que ocupe ese cargo.
Horas antes, pobladores de la colonia Nuevo Milenio, ubicada al sur de la ciudad, habían protestado en la sucursal del Coapatap que se encuentra frente al fraccionamiento Solidaridad 2000.
Ahí, los manifestantes hicieron público que los recibos de consumo de agua en viviendas que envió el organismo, habían llegado con incrementos desproporcionados y que por ello acudieron al amparo de las autoridades federales, y que hubo una resolución para que, desde ahora, solo paguen menos de 40 pesos.
Pero hace un mes, representantes de cámaras, colegios y organizaciones productivas, también habían protestado por incrementos en las tarifas en más de mil por ciento.
LA FAMOSA CAJA CHICA DEL AYUNTAMIENTO
Por años, el Coapatap ha servido descaradamente como “la caja chica” para quienes han estado al frente del Ayuntamiento.
Es un organismo en el que no se ha podido ocultar el derroche de los recursos, ni los hasta ahora impunes actos de corrupción.

 

El famoso software con el que se factura, ha servido durante mucho tiempo como una herramienta para, entre otras cosas, alterar las trifas a su modo y beneficiar a acaudaladas familias, funcionarios, ex alcaldes, empresarios, comercios, industrias, usuarios comunes y hasta varios empleados del actual Ayuntamiento y un diputado.
Las matemáticas no cuadran por ningún lado. Son alrededor de 75 mil usuarios, incluyendo los poco más de 20 mil del sector comercial e industrial. Se pagan dos pesos de manera voluntaria para apoyar a los bomberos, pero estos reciben solamente un promedio de 75 mil pesos. ¿Y el resto del dinero?.
Desde esas oficinas ha habido prácticas añejas de corrupción en las que, forzosamente, tuvieron que participar directivos y empleados, para beneficiar a determinados usuarios.
Por ejemplo, una empresa grande ubicada en pleno centro de la ciudad, pagaba hace 10 años un promedio de 2 mil 500 pesos mensuales de agua; pero su facturación bajó a 150 pesos, y después a 60 pesos, como si fuera una vivienda en extrema pobreza.
Apenas hace unos días, hubo una investigación a los trabajadores del Coapatap y se detectó que inspectores, lecturistas y otros, estaban involucrados en esas y otras irregularidades pero, ¿y la sanción?
Aunque se oculta, solo 30 mil usuarios cuentan con medidor. Los arreglos en lo oscurito han permitido que cientos de mansiones y grandes empresas, sólo paguen 68 pesos, como si fueran viviendas de interés social, mientras el resto de la sociedad tiene que absorber los gastos de operación.
UN ORGANISMO A PUNTO DE LA QUIEBRA
El adeudo histórico de 140 millones de pesos con el que se recibió el Coapatap hace año y medio, no bajó. Por lo contrario, hay aumentos.
La pésima administración y el desvío de recursos, quizá, han sido los factores fundamentales para que el Coapatap tenga adeudos con el IMSS, el Infonavit, el SAT, proveedores, laudos, entre otros.
Ha sido bochornoso el hecho de que los adeudos también incluyan aguinaldos, sueldos y otros derechos laborales; así como las cuentas bancarias embargadas, que hacen suponer que ese organismo está punto de la quiebra y probablemente cerca de la privatización.
La corrupción que parte del interior de esas oficinas, es una clara explicación de lo que ocurre fuera. Por ejemplo, en los últimos dos meses fueron descubiertas unas tres mil tomas clandestinas, o sea, usuarios que por años no han pagado un sólo peso por el servicio.
Pero, ¿Quiénes son esos ladrones de agua?, ¿Con cuánto fueron sancionados?, ¿Qué funcionarios están involucrados?
Y es que para que se instalaran esas miles de tomas, tuvieron que haber participado empleados del Coapatap, y muy probablemente con el consentimiento de directivos, quién sabe desde hace cuántos años atrás.
Se calcula que hay alrededor de 10 mil usuarios morosos, quienes adeudan unos 50 millones de pesos, contando viviendas y locales abandonados, pero se desconoce por qué no les cobran, o les cortan el servicio.
Aunque se oculta, en esa lista aparecen varios antros de vicio que, por alguna circunstancia, por años no se les ha exigido el pago por consumo.
En el cuadro de honor del robo de agua aparecen también funcionarios de los tres niveles de gobierno, legisladores y ex alcaldes.
Los sueldos en el Coapatap también han sido una carga para Tapachula,

asi como los dos sindicatos que existen, que ha sigo la soga al cuello para los administradores. En la nómina hay quienes han ganado entre los 45 y 50 mil pesos mensuales.
Por si eso no fuera suficiente, aún cuando se desconocen los motivos, se rentaban permanentemente seis pipas a particulares, que se cree eran para beneficiar a los “cuates”.
Además, el pago mensual de unos 30 mil pesos por el concepto de renta de pantallas de televisión que estaban colocadas en las sucursales, sin contar los gastos de pago de telefonía celular, gasolina y otros gastos personales de directivos y empleados. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello