Destrozadas y Llenas de Baches Calles de la Ciudad Igual o Peor que en la Administración Anterior

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A dos meses de haber asumido las riendas del municipio la nueva administración, los problemas se han agravado, como es el caso de las calles destrozadas en la mayoría de colonias de la ciudad, además de que el ambulantaje gana terreno en el primer cuadro, y la apertura y funcionamiento de bares y cantinas que generan inseguridad para la población.
A dos meses de haber asumido las riendas del municipio la nueva administración, los problemas se han agravado, como es el caso de las calles destrozadas en la mayoría de colonias de la ciudad, además de que el ambulantaje gana terreno en el primer cuadro, y la apertura y funcionamiento de bares y cantinas que generan inseguridad para la población.

* TAPACHULA SUMIDA EN EL ABANDONO Y LA INGOBERNABILLIDAD POR PARTE DE LAS AUTORIDADES MUNICIPALES.
* TAMBIÉN CONTINÚA EN AUMENTO LA INSEGURIDAD, EL COMERCIO INFORMAL, LA PROSTITUCIÓN, LOS ANTROS DE VICIO Y LAS TARIFAS DE AGUA.

Tapachula, Chiapas; 30 de Noviembre.- Las promesas que hizo durante su campaña el ahora alcalde, Oscar Gurría Penagos, de atender los problemas prioritarios de Tapachula, siguen siendo compromisos sin cumplir y, con ello, el municipio se hunde irremediablemente en el abandono y la ingobernabilidad.
El reflejo del desastre que ocurre en la administración municipal ya no se puede ocultar. Hay calles literalmente destrozadas, comunidades rurales y populares en completo abandono, además de la proliferación de prostitución y antros de vicio en pleno centro de la ciudad, y un comercio informal que se ha apoderado de los espacios públicos y, dicen, hasta de la dignidad de los actuales funcionarios.
Si las arterias viales en la zona más urbanizada están en pésimas condiciones, en las colonias populares la situación es aún peor. Miles de familias siguen esperando algún programa de bacheo o, por lo menos, que los servidores públicos recorran sus comunidades para conocer la severa problemática que se vive en la ciudad.
Los circuitos principales del primer cuadro permanecen incompletos y, en varios casos, representan un serio problema para los conductores.
Hasta ahora se desconoce el uso y destino que tienen los recursos del erario, porque los rezagos y las carencias son las mismas de siempre o peores que cuando tomaron el cargo.
En lugar de avances, los ciudadanos señalan que hay retrocesos muy marcados, principalmente en los servicios públicos.
Mientras, afuera de las instalaciones del DIF, los trabajadores municipales se mantienen en un plantón argumentando infinidad de supuestas irregularidades y, como si fuera requisito en el actual Gobierno Municipal, siempre hay quejas de prepotencia y soberbia.
Lo inquilinos de la alcaldía no han podido, no quieren o son incapaces de cumplir con sus obligaciones y sus compromisos. Es más, se aprecia que la ciudad está peor que como la encontraron hace un par de meses.
Ahora no solamente da vergüenza las lamentables condiciones en las que está Tapachula. Hoy da lástima el municipio en su totalidad.
Sus calles semejan a una zona de guerra por lo destrozadas que están, al grado que se parecen a aquellos caminos de carretas de hace más de un siglo.
Para una sola muestra, comerciantes y habitantes que se encuentran en las inmediaciones del mercado “San Juan”, señalaron que nunca antes habían estado tan descuidadas esas arterias viales, en donde antes transitaban miles de unidades particulares y del servicio público, y ahora las evitan.
En esas desgarradoras escenas se reciben a los visitantes regionales, nacionales y extranjeros, además de la población que acude a ese centro de abastos.
Atrás han quedado aquellos tiempos en los que los Alcaldes prometían menos y cumplían más. Había un programa permanente de rehabilitación y modernización de calles y de los servicios públicos.
Hoy la sociedad le ha empezado a sembrar arbolitos a Oscar Gurría en los inmensos hoyos de las calles, para que los conductores no caigan y para que a los funcionarios locales atiendan sus obligaciones.
No parece una administración que tenga los bríos de haber comenzado una nueva etapa en Tapachula, sino todo lo contrario. Prueba de ello son las calles destrozadas.
Es una vergüenza que las “grandes acciones” del actual Gobierno Municipal sea el poner a barrer a los salvadoreños en el centro de la ciudad o a los vendedores ambulantes que tienen secuestradas las calles, banquetas y otros espacios públicos, pero nada más.
Mientras se toman la foto, en fraccionamientos y colonias, los habitantes tienen que tapar ellos mismos los hoyos de las calles con el material que se pueda, ya que las unidades del servicio público se niegan a entrar a esas comunidades, por los destrozados de los caminos.
Este periodo del Ayuntamiento empieza a caracterizarse por las protestas y el desinterés de los encargados de despacho. Han protestado los representantes de los centros de abasto, los Colegios, Cámaras y representantes sociales. Incluso, toda la semana se ha mantenido cerrado el Palacio Municipal por un plantón.
Sería interminable la lista de las más de 500 colonias, fraccionamientos, cantones, ejidos, rancherías y otras comunidades de Tapachula que tienen sus caminos y accesos destrozados, donde ya ni siquiera el camión recolector de basura pasa.
El área de Obras Públicas pareciera que no existe. La población no sólo reclama insistentemente la reparación de las vías de comunicación y también por las obras que se prometieron y no hay para cuándo empiecen.
En resumen, en el actual Ayuntamiento ya no se sabe qué es lo que prolifera más, si las calles repletas de hoyos, comercio informal, o prostitución y delincuentes. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello