Migrantes Enfrentan a la Guardia Nacional por el Suchiate; en Tres Operativos Fueron Replegados y Otros Detenidos

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Más de seis mil migrantes que rechazaron ingresar de manera legal a Chiapas, decidieron hacerlo por el río Suchiate, siendo replegados por la policía mexicana. Aproximadamente 200 fueron detenidos y otros 800 huyeron entre matorrales, el resto permanece en la frontera.

MÉXICO RECHAZÓ LA SOLICITUD DE LIBRE TRÁNSITO; LOS CONMINARON A ENTRAR EN FORMA ORDENADA Y CON DOCUMENTOS EN REGLA. *LOS MIGRANTES INGRESARON POR EL RÍO, PERO FUERON CONTENIDOS HASTA QUE SE DIO EL ENFRENTAMIENTO.

Tapachula, Chiapas; 20 de Enero.- La frontera entre México y Guatemala se convirtió este lunes en un escenario para que miles de migrantes y elementos de la Guardia Nacional protagonizarán una batalla campal en la que se dieron con todo, la cual dejó como saldo preliminar a varios heridos por ambos bandos.
Tal y como lo ha publicado oportunamente rotativo EL ORBE, un contingente de hondureños partió el pasado martes desde esa nación centroamericana con destino a Chiapas, en busca de continuar su viaje hasta los Estados Unidos.
Los intentos que hicieron Honduras y Guatemala para tratar de impedir el paso de unos 15 mil extranjeros fue infructuoso.
La primera parte de ellos, unos seis mil, llegaron hasta la comunidad fronteriza de Tecún Umán, en lado guatemalteco, pero la población los corrió este fin de semana del parque central y tuvieron que dispersarse.
Al menos en tres ocasiones intentaron cruzar de manera masiva por el Puente Internacional Rodolfo Robles, pero la Guardia Nacional se lo impidió.
En lugar de ello, el Gobierno Federal les brindó la oportunidad de que entraran ordenadamente, presentaran sus identificaciones, se sometieran a una evaluación biométrica y firmarán una solicitud de Tarjeta de Visitante, pero solamente unos 600 de ellos pudieron cumplir con esos requisitos.
El resto esperó hasta la mañana de este lunes cuando abarrotaron otra vez ese cruce fronterizo. Una comisión de ellos llegó hasta la puerta de entrada y presentó una solicitud formal de libre tránsito, para que pudieran atravesar todo territorio nacional hasta la frontera norte, sin ser detenidos.
Al mediodía, el Gobierno Federal, a través del Instituto Nacional de Migración (INM) les rechazó la solicitud, en virtud de no estar contemplada en las leyes mexicanas y por contravenir a otras.
Los migrantes se retiraron y otra vez el cruce internacional quedó literalmente vacío. Habían desplegado sus banderas y cantado sus himnos nacionales, pero se fueron en silencio hacia territorio chapín, con la advertencia que la población de Tecún Umán no les permitiría tampoco ingresar a esa comunidad.
Fueron dos horas tensas, en la que, por un lado, los uniformados mexicanos estaban preparados para una invasión masiva y, por otro, la decisión de miles de extranjeros de entrar a Chiapas, por las buenas o las malas.
Y así fue. El éxodo decidió cruzar caminando el río que divide a los dos países y se encontraron con los de la Guardia Nacional, quienes les dijeron que los conducirían a las instalaciones migratorias, es decir, de nueva cuenta al Puente Internacional.
En eso estaban cuando los migrantes, ya en suelo mexicano, iniciaron una estampida humana y agredieron a todo aquel que se interpuso en su camino. La vigilancia los quiso detener y con ello se dio un enfrentamiento histórico en esa región.
Se liaron a golpes y se dieron con palos, piedras, botellas y otros objetos. Afortunadamente no hubo armas de fuego, porque de lo contrario se hubiera desarrollado una masacre.
Sin embargo, hubo heridos por los dos lados. Los de la Guardia ayudaron a sus compañeros lesionados a salir del área de conflicto, mientras que los indocumentados hacían lo mismo al replegarse hacia el afluente.
Parecía que todo estaba bajo control y que la caravana se había esparcido en Guatemala, pero no fue así. El contingente marchó por la ribera del Suchiate, burló la vigilancia y entró por caminos de extravío a territorio nacional.
Tomaron la carretera hacia Frontera Hidalgo, desplegaron sus banderas y festejaron con júbilo que, hasta ese momento, nada ni nadie los había podido detener.
Entonces el INM emitió un comunicado en el que les advertía que se aplicará la ley a todos aquellos que no pudieran comprobar su legal estancia en el país.
Alrededor de las cinco de la tarde, la caminata llegó hasta la comunidad de Zaragoza, en Frontera Hidalgo, donde tenían planeado descansar para que este martes siguieran su paso rumbo a Tapachula.
Pero no se imaginaban que, precisamente en esa localidad rural, las autoridades federales ya tenían implementado otro operativo encabezado también por la Guardia Nacional.
Ahí se les dijo que tendrían que abordar unos autobuses de pasajeros para que fueran regresados al Puente Internacional, porque estaban violando las leyes mexicanas. Además, se les ofreció agua y atención médica.
Hubo resistencia y vinieron los empujones y golpes. Se calcula que unos 200 fueron asegurados y retornados a Ciudad Hidalgo, entre ellos muchas mujeres y niños.
El resto de ese grupo, unas 800 personas, lograron huir entre matorrales hacia al río limítrofe, que también pasa a unos 500 metros de ese municipio.
En otros puntos de la carretera, la Policía Federal tiene implementado retenes de verificación de vehículos particulares y del servicio público y, entre otras tareas, también buscan migrantes.
Al final de la jornada, miles de indocumentados se mantenían en las inmediaciones de Tecún Umán, mientras que en la ribera del río, en la parte mexicana, cientos de uniformados cuidan la frontera. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello