Una Farsa la Vigilancia en la Frontera Sur

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Una Farsa la Vigilancia en la Frontera Sur

* Ninguna Autoridad Evita el Ingreso de Migrantes Ilegales.

Tapachula, Chiapas; 18 de diciembre del 2020.- La supuesta vigilancia policíaca, migratoria y de la Guarda Nacional en la franja fronteriza entre México y Guatemala, además de los operativos para detener los éxodos de indocumentados y de la mercancía ilegal, fue solamente una farsa.
El video y fotografías que el gobierno editó hace unos tres meses, en los que se miraba una columna de empleados formados a lo largo del rio Suchiate, que sirve de marco de referencia limítrofe para las dos naciones, fue solamente un promocional al que llevaron a protagoniza a los empleados federales, y después se fueron.
Ese punto, en realidad, no cuenta con vigilancia por parte del gobierno federal, lo que permite el ingreso de miles de migrantes centroamericanos, haitianos y de otras nacionalidades que pasan de manera irregular país, sin necesidad de esconderse.
En un recorrido del rotativo EL ORBE, por los principales pasos informales en ese municipio, se pudo constatar, la nula presencia y vigilancia de los agentes migratorios y de la Guardia Nacional. Es más, ahí no hay un solo elemento que vigile que se cumplan las leyes mexicanas.
En esta Frontera Sur, a diario pasan miles de extranjeros indocumentados de distintas nacionales, y hasta el momento no hay quién los frene, y pueden llegar a la ciudad de Tapachula, como fantasmas, porque curiosamente ninguna autoridad los puede ver.
Hasta el momento nadie sabe cómo todos esos movimientos migratorios pueden burlar la “vigilancia” de dos puntos en la carretera entre ese municipio y Tapachula, o cómo los policías justifican sus salarios.
José Ángel Pérez, vecino fronterizo, dijo a EL ORBE que las autoridades mexicanas no deberían dejar pasar a los migrantes por el río Suchiate, “porque vienen delincuentes y en ocasiones los extranjeros migran armados y no hay forma de detenerlos”.
Desde su punto de vista, las caravanas de extranjeros no deberían ingresar a territorio mexicano, “porque las personas que vienen en estos flujos migratorios deben cumplir con una migración ordenada, segura y legal. Entre ellos viajan personas deshonestas y delincuentes”, añadió.
Por eso dijo desconocer si todos esos extranjeros que entran tranquilamente a Chiapas sin pasar ningún filtro sanitario, migratorio o de seguridad, vienen huyendo de las autoridades de sus países.
“Estas personas que vienen de otras naciones no tendrían la necesidad de pasar el río Suchiate de manera ilegal y lo deberían de hacer por el puente internacional, Rodolfo Robles que se encuentra abierto y con circulación, si es que no tienen que ocultar”, subrayó.
Durante el recorrido que efectuó el ORBE, no se pudo apreciar a ninguna autoridad o miembros de dependencias federales o policiacas. Nadie.
Ciudad Hidalgo, la frontera sin vigilancia y sin ley, brinda empleo a unos 800 cientos de balseros (de los dos países) que laboran en los pasos informales: El Coyote, Palenque, Limón, Rojos, Cascajo, y Armadillo, donde pueden pasar de todo, incluso carros como aquel deportivo para un futbolista recién fallecido.
Sobre la ribera del río Suchiate, también se desempeñan cintos de tricicleros, cargadores y mototaxis, que van y vienen cargados de mercancías.
De igual forma, al retornar a la ciudad de Tapachula, tampoco se observó sobre la carretera Ciudad Hidalgo-Tapachula, ningún recorrido de las autoridades migratorias o de la Guardia Nacional. EL ORBE / M. Blanco / Ildefonso Ochoa