Tapachula, Chiapas; 13 de Febrero de 2026.- El modelo educativo aplicado en la región Costa-Sierra de Chiapas está debilitando la identidad cultural y productiva del pueblo Maya Mam, denunció el Consejo Regional Indígena del Soconusco, al señalar que los planes de estudio actuales no responden a la realidad social, lingüística ni económica de las comunidades.
El Tata Diego Tog, integrante del organismo, afirmó que la educación pública privilegia contenidos con enfoque occidental sin integrar el conocimiento ancestral ni la vocación agrícola de la zona, lo que ha provocado desinterés escolar y desvinculación comunitaria entre las nuevas generaciones.
En contraste, acusó, ha crecido la estructura administrativa. “Somos prácticamente la última generación de hablantes, y no nos contratan”, expresó,y la falta de espacios para educadores originarios acelera la pérdida del idioma y del conocimiento tradicional.
El Consejo también alertó sobre el impacto de los programas de apoyo económico. Si bien reconocen la importancia de las becas federales, señalaron que la ausencia de acompañamiento formativo y supervisión ha derivado, en algunos casos, en el uso inadecuado de los recursos, afectando el desarrollo académico y la dinámica familiar.
La problemática se extiende al nivel superior. Según datos expuestos por la organización, solo alrededor del 10 por ciento de jóvenes indígenas logra ingresar a la universidad, y la oferta académica disponible no fortalece el desarrollo agrícola ni genera alternativas productivas en la región.
“Si desaparece el campesino, se compromete la alimentación”, advirtió el representante indígena, al subrayar que la falta de inversión y tecnificación del campo ha impulsado la migración de aproximadamente el 45 por ciento de la juventud hacia otras entidades o al extranjero.
Ante este panorama, el Consejo Regional Indígena hizo un llamado a las autoridades competentes para rediseñar los contenidos educativos, fortalecer la enseñanza bilingüe, impulsar carreras vinculadas al sector agrícola y generar empleo local que permita a las nuevas generaciones permanecer en su territorio. EL ORBE/Nelson Bautista





