* Preocupa a Colectivos y Defensores de Derechos Humanos.
Tapachula, Chiapas; 22 de Febrero de 2026.- Tras el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos y el cierre de su frontera con México, la Ciudad de Tapachula ha dejado de ser únicamente un punto de tránsito para convertirse en un espacio de permanencia forzada para miles de personas extranjeras.
Lamentablemente la migración varada agrava la crisis social y económica de miles de personas, lo cual también ha incrementado la presencia de personas viviendo en condición de calle.
Uno de los focos más delicados es “el incremento de desapariciones y delitos contra personas migrantes”. Registros recientes señalan que Tapachula pasó de 166 a 219 casos de personas desaparecidas no localizadas, lo que ha encendido alertas entre colectivos y defensores de derechos humanos.
A diario, miles de extranjeros sobreviven en calles, parques y espacios improvisados, enfrentando condiciones precarias, desempleo e incertidumbre jurídica. Organizaciones civiles advierten un aumento significativo de trastornos de ansiedad, depresión y otros padecimientos de salud mental derivados del estrés prolongado, la violencia y la falta de perspectivas claras.
El fenómeno migratorio no solo representa un reto humanitario, sino también económico para la región.
Mientras algunos sectores comerciales se ven dinamizados por el consumo básico de la población migrante, la falta de políticas integrales y recursos suficientes profundiza la vulnerabilidad social en esta frontera sur, hoy convertida en un cuello de botella migratorio. EL ORBE/ Mesa de Redacción





