ALFIL NEGRO

494
ALFIL NEGRO
ALFIL NEGRO

Poner las Barbas a Remojar
Oscar D. Ballinas Lezama

Ante la ola de inseguridad que está invadiendo el país, el Ejecutivo nacional, en coordinación con los Gobernadores de las entidades, han decidido unificar esfuerzos para combatir la delincuencia y fortalecer la seguridad pública.
En Chiapas, el Gobierno Estatal solicitó que la Guardia Nacional se unifique a las tareas en contra de la delincuencia, además de vigilar el paso de migrantes indocumentados, que será una de las tareas principales de esta nueva corporación policiaca.
Para nadie es secreto que en nuestro país la seguridad de los ciudadanos es parte fundamental de la gobernabilidad y del desarrollo de la sociedad, de ahí que la delincuencia y la violencia que se ha generado y aumentado con la presencia de extranjeros perniciosos, sigue poniendo contra la pared a toda la ciudadanía, sobre todo en las fronteras del sur y norte del país.
Para nadie es secreto que los de la ley están poniendo su esfuerzo con la finalidad de atajar esa violencia en las calles, en las escuelas, en los parques públicos, en el transporte y en los propios hogares, es indudable que Chiapas sigue estando dentro de los Estados con menos delincuencia, comparado con los del centro y norte del país, sin embargo, no es para echar las campanas al vuelo sino para poner las barbas a remojar.
Hay un círculo vicioso que debe ser cortado por las autoridades, indudablemente la ciudadanía debe poner su granito de arena y trabajar hombro con hombro con los de la ley, con la finalidad de contrarrestar esa vulnerabilidad en que se encuentra actualmente la sociedad ante los cárteles y otras organizaciones criminales que poco a poco han venido destruyendo el tejido social, dejando un sentimiento de rabia y deseos de venganza de los familiares de las víctimas que son asesinadas, así como de las que mediante el secuestro, robo y asaltos les despojan de su dinero o patrimonio ganado con el sudor de su frente.
El sol no se puede tapar con un dedo, si bien es cierto que los gobiernos actuales están luchando por abatir la delincuencia que genera violencia, no se puede soslayar que los ‘malos’ continúan llevando la ventaja y es necesario seguir reforzando las líneas de prevención e investigación policiaca; la profesionalización de los cuerpos policiacos, así como la erradicación de la corrupción y la impunidad que por décadas ha prevalecido en esos grupos representativos de la ley.
El desempleo y la pobreza son factores que impulsan a delinquir a mucha gente, sin dejar pasar a los que roban, matan, secuestran, violan, defraudan, etcétera, porque ya es su forma natural para manifestarse socialmente.
Hasta ahora, la Guardia Nacional parece estar esperando luz verde para entrar de lleno en el combate contra la inseguridad que aún prevalece en el país, sobre todo en la frontera norte y la del sur invadidas de indocumentados desesperados por la falta de dinero que les permita sobrevivir con dignidad, amén de los grupos delincuenciales organizados que están aprovechando el río revuelto para llevar agua a su molino.
En los casi siete meses que lleva el actual Gobierno Federal y el Estatal, en Chiapas se han logrado avances significativos, sobre todo en los homicidios y el robo de vehículos, sin embargo, el sentir de la sociedad es que deben implementarse mejores operativos de investigación respecto a los asaltos, tráfico de personas, armas y drogas, que aún siguen dándose sobre el río Suchiate, logrando entrar por los caminos de extravío que no pueden controlar.
Lo raro del caso es que el INM en vez de reforzar esta región de la frontera sur, está sacando a sus agentes del Suchiate y enviándolos a la zona zapatista; al parecer, los ‘afortunados’ van a la buena de Dios, porque no se les da los viáticos para su alimento y hospedaje, ni una resortera para defenderse de los carteles que dominan y trafican en esa zona de los Altos de Chiapas, donde hasta los zapatistas evitan meterse con ellos, los agentes del INM van como reses al matadero, según los jefes locales de la migra son ‘ordenes de arriba’; por lo que no se les da ni un oficio de comisión firmado por los responsables de esa institución, el INM se lava las manos de lo que pueda sucederle a sus agentes.
Qué dirán a esto la Secretaria de Gobernación y el titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, que defienden a capa y espada los derechos humanos de los migrantes indocumentados, pero no lo hacen con los derechos de sus propios trabajadores.