Negocio Redondo los Baños Públicos en los Mercados de Tapachula

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El actual Ayuntamiento Municipal después de asumir el cargo prometió que habría torniquetes electrónicos en los baños públicos y que todos los cobros por servicios en Tapachula, serán directamente a Tesorería, pero no lo ha cumplido.
El actual Ayuntamiento Municipal después de asumir el cargo prometió que habría torniquetes electrónicos en los baños públicos y que todos los cobros por servicios en Tapachula, serán directamente a Tesorería, pero no lo ha cumplido.

 

* EN EL “SAN JUAN” EXISTEN SEIS BAÑOS, Y DE ACUERDO CON DATOS OBTENIDOS, LOS INGRESOS DIARIOS POR TODOS ELLOS SON DE VARIOS MILES PESOS.
* SE DESCONOCEN SI PARTE DE ESE DINERO SE DEPOSITA EN LA TESORERÍA O QUEDA EN MANOS DE ALGUIEN.

Cifras proporcionadas aseguran que los baños del Tianguis “Tapachula” generan hasta dos mil pesos diarios.

Tapachula, Chiapas; 8 de Abril.- Hasta el momento, el destino de los millones de pesos que se estima se están recolectando por el cobro de baños públicos en parques y mercados de la ciudad, sigue siendo un misterio y se desconoce también en los bolsillos de qué funcionario pudieran estar quedando.

Se trató de entrevistar a la tesorera municipal, Alma Rosa Cueto López, para preguntarle sobre si esos millonarios recursos están ingresando a las arcas de la administración municipal y que precisara, además, de cómo se reportan, por boletaje por contabilidad simple o si es depositado en alguna cuenta bancaria?, pero en su oficina argumentaron, una y otra vez, que no se encontraba.
Aunque los encargados de los baños no quisieron tampoco ahondar, por temor a las represalias, indicaron que esto es uno de los negocios directos de las principales autoridades municipales y que desconocen si parte de ese dinero se deposita en la tesorería o queda en manos de alguien.
Los primeros meses de la administración entregaban un boletito que amparaba el cobro de los dos pesos, como tanto criticaron de Ayuntamientos pasados. No era un recibo oficial porque carecía de sellos; sólo decía “Ayuntamiento Municipal 2015-2018”, ahora ya ni eso dan.
En el mercado “Sebastián Escobar”, por ejemplo, hay dos baños, uno para hombres y otro para mujeres, donde el ingreso promedio por cada uno se cree pudiera ser de varios miles de pesos diarios.
En el “5 de Mayo”, a un costado del anterior, también hay dos baños que, según datos proporcionados por algunos usuarios, los ingresos superan los mil pesos diarios cada uno, toda vez que aparte de los que llegan a comprar y de los comerciantes, son utilizados por locatarios.
En el “San Juan” existen seis baños, los que más ingresos tienen son los de la planta baja, y de acuerdo con datos obtenidos, los ingresos diarios por todos ellos son de varios miles pesos.
Cifras proporcionadas por algunos empleados municipales, aseguran que los baños del Tianguis “Tapachula” generan hasta dos mil pesos diarios.
En el “Soconusco” hay otros dos baños que, según se informó, generan también más de mil pesos diarios cada uno, dinero que se sospecha en global va a parar a los bolsillos de los funcionarios municipales.
El compromiso del alcalde, Neftalí del Toro Guzmán, poco después de asumir el cargo, fue el de digitalizar todos los sistemas del Gobierno Municipal para combatir actos de corrupción; la regulación del cobro de los baños públicos y del comercio informal, para que todos esos recursos se convirtieran en obras sociales.
Su promesa fue que habría torniquetes electrónicos en los baños públicos y tarjetones de pago mensual para locatarios de mercados, y que todos los cobros por servicios en Tapachula, serán directamente a Tesorería, pero no se hizo.
A la mitad del periodo, el actual Ayuntamiento local no ha podido resolver los problemas del municipio ni atender los reclamos de la población, con la sumisión, casi de rodillas, de los regidores de todos los partidos políticos representados en el Cabildo.
La flamante actuación de los miles de trabajadores municipales se ha limitado en barrer a medias las calles, presumir las obras y el alumbrado público del Gobierno del Estado y, eso sí, recolectar recursos de ambulantes, baños públicos y cobrar impuestos.
El misterioso destino de los baños públicos y del comercio informal, se parece a lo recolectado por los parquímetros del centro de la ciudad, que con el pretexto de que tienen irregularidades, tampoco se ha transparentado los montos, uso y destino de ese capital.
No hay una obra ni acciones determinantes que enorgullezcan a las actuales autoridades. Por lo contrario, en tan solo un año y medio se han disparado los índices de inseguridad, el ambulantaje, la prostitución, los antros de vicio, el descontrol vial, las calles destrozadas, los robos de autos y a comercios, los asaltos a mano armada, el desabasto de agua y la comercialización de los espacios públicos.
También es del dominio público que obesos funcionarios, recorren constantemente los lugares con giros rojos y negros, supuestamente para pasar la charola y hacer cobros sin facturas ni recibos.
Se desconoce si son cierto los rumores sobre las compras de ranchos, restaurantes, autos de lujo, residencias y hasta caballos pura sangre, por parte de los principales protagonistas de la política local, y últimamente la compra de concesiones de combis colectivas.
Se percibe a un gobierno desarticulado, desacreditado, insolvente, incapaz; sin rumbo, planeación, sensibilidad o voluntad política; es más, pareciera que estuvieran resignados a entregar en breve la administración municipal a los interinos y saltar como trapecistas a otra encomienda gubernamental.
Hay una sociedad harta de las lamentables condiciones en las que está la ciudad; así como una zona rural completamente marginada.
A pesar de que lo criticaron tanto de sus antecesores, muchas casas particulares fueron improvisadas como oficinas, cuyas rentas también las paga el pueblo.
Para justificar los yerros del gobierno municipal, han manejado un discurso reiterativo y le echan la culpa a las autoridades estatales o a las administraciones pasadas, pero sus pretextos se han ido agotando rápidamente y ya nadie les cree. EL ORBE / Rodolfo Hernández González