Denuncian Deficiencias Médicas en el Hospital Regional de Tapachula

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Denuncian Deficiencias Médicas en el Hospital Regional de Tapachula

* Padre de un Paciente Demanda Atención.

Tapachula, Chiapas; 8 de Septiembre.- Hace cinco meses un menor de edad ingresó al Hospital Regional con fractures múltiples y fue operado. Desde entonces sigue en ese lugar, pero solamente ha sido revisado por un médico en una ocasión.
Ameth Rodríguez Espinoza, padre del paciente, pidió la intervención del rotativo EL ORBE, para llevar a la opinión pública su lamentable caso.
Según narró, su hijo Gabriel Rodríguez Díaz, quien recientemente cumplió los 15 años de edad, se cayó el 25 de Abril de un árbol en el ejido Aztlán, del municipio de Huixtla, en donde viven.
Fue trasladado de emergencia hacia Tapachula y fue intervenido quirúrgicamente sólo de la columna vertebral, aún cuando tenía fracturas en otras partes del cuerpo, como piernas, costillas, hombro, entre otros.
El médico que lo operó llegó a revisarlo al otro día y, hasta hoy, ya no volvió. Tampoco ha llegado algún otro médico y solamente es asistido por algún enfermero durante su recorrido en el día.
Tiene colapsado el pulmón derecho y por ello sobrevive gracias a un respirador artificial. Según su papá, no le han hecho ningún otro estudio y los han querido dar de alta forzosa en dos ocasiones.
Durante todo este tiempo, dijo, ha solicitado al personal de ese nosocomio que le hagan estudios a su hijo y le digan qué requiere, pero solamente le han contestado que no hay nada por hacer.
El pequeño Gabriel está en la cama 262. Es parapléjico, es decir, solamente puede mover la cabeza. Está consciente de todo y, aún con la dificultad derivada de la manguera de oxígeno que tiene en su boca, puede hablar.
Su accidente no solo le cambió literalmente la vida, sino también a la del resto de su familia. Es el sexto hijo, tres de ellos menores de edad.
Su padre tuvo que mudarse al Hospital Regional, además de dejar su casa y trabajo de campesino. Su esposa murió hace siete años y, por ello, ha tenido que fungir como madre.
Sus hijas más grandes han tenido que trabajar y hacerse cargo de sus hermanos, mientras que él se ha tenido que abocar a la atención del menor hospitalizado.
Independientemente de que la salud de Gabriel es muy delicada como para darle de alta, señala que son sumamente pobres y no cuentan con los recursos económicos para comprar el oxigeno y los medicamentos que requiere.
Hace un mes, el 12 de Agosto, lo cambiaron de un área a otra en el mismo hospital. Ese día el menor tuvo la oportunidad de platicar con un médico, pero tampoco volvió a regresar.
Las cosas para él se han ido complicando con el trascurso de los días por la naturaleza de sus problemas físicos. Por ejemplo, le han empezado a salir llagas, pero tampoco hay algún médico que pueda darle una consulta y un diagnóstico.
En realidad, en esa área hay únicamente tres enfermeros que tienen la responsabilidad de unos 30 pacientes que requieren de mucho cuidado.
En estos cinco meses, Ameth Rodríguez no ha pedido mucho, sólo que un médico revise a su hijo y le diga qué va a pasar, incluso, si hay que esperar muchos meses más para que sus ruegos sean escuchados. EL ORBE / Ildefonso Ochoa Argüello