*Hace Falta Tiempo de Calidad en Familia.
Tapachula, Chiapas; 5 de Febrero de 2026.- En un contexto social marcado por la inmediatez, la violencia normalizada y la pérdida de referentes positivos, especialistas en salud mental advierten sobre una preocupante desmotivación académica y ética entre niños, adolescentes y jóvenes.
Para la psicóloga clínica Isis Alicia Arévalo Alvarado, el origen de esta problemática se encuentra en un punto clave, el hogar como la primera y más importante escuela de formación.
“Hoy se observa una fuerte atracción hacia modelos que promueven la delincuencia, el dinero fácil y la fama inmediata, impulsados principalmente por contenidos en redes sociales y series televisivas”, señala.
Arévalo Alvarado relata que, durante pláticas impartidas en preparatorias, algunos estudiantes expresaban abiertamente su rechazo a cursar una carrera profesional, considerando el esfuerzo académico como algo innecesario o aburrido.
Este fenómeno, advierte, no solo afecta a varones, sino que también ha comenzado a reflejarse en mujeres jóvenes, quienes encuentran atractivo un estilo de vida asociado al lujo rápido y a la violencia.
Ante este panorama, la psicóloga subraya que la responsabilidad no debe recaer únicamente en las instituciones educativas.
“Los primeros maestros son los padres. En casa se forma el carácter, la disciplina, los valores y la personalidad. Cuando el hogar pierde estructura, reglas y principios, las consecuencias se reflejan en la sociedad”, explica.
La especialista hace un llamado a las familias que enfrentan conflictos con hijos en etapa de secundaria o preparatoria para que busquen apoyo profesional oportuno.
Señala que acudir con un especialista en salud mental no debe verse como un fracaso, sino como una herramienta para orientar, fortalecer y prevenir conductas de riesgo.
“Entre las recomendaciones prácticas, destaca la importancia de recuperar espacios de convivencia familiar de calidad, clubes de lectura en casa, juegos de mesa y actividades compartidas que fomenten la comunicación y el vínculo emocional.
“No se trata de la cantidad de tiempo, sino de la calidad. Hoy vemos familias físicamente juntas, pero emocionalmente distantes, cada quien absorto en su celular”, afirma.
Finalmente, enfatiza que la educación comienza en el hogar y que fortalecer los valores es una inversión directa en el futuro social. EL ORBE/Nelson Bautista





