Tapachula, Chiapas; 5 de Febrero de 2026.- La educación pública en Chiapas enfrenta una crisis estructural provocada por la insuficiencia de plazas docentes, una situación que impacta directamente en el aprendizaje de miles de estudiantes.
Así lo denunció David Guzmán Salas, representante de la Secretaría de la Contraloría de la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
De acuerdo con el dirigente sindical, el sistema educativo estatal opera con un déficit que oscila entre el 30 y 40 por ciento, mientras que en el subsistema federal la cobertura de personal no alcanza ni siquiera la mitad de lo necesario para garantizar clases completas y continuas.
El sistema estatal requiere con urgencia la asignación de al menos 300 plazas docentes en educación básica, además de más de 200 espacios administrativos, subrayó.
La problemática se acentúa en las secundarias generales, donde muchos planteles funcionan con la ausencia de dos o tres maestros, obligando a directivos a improvisar soluciones para cubrir horarios y grupos.
El representante de la Sección 40 calificó como contradictorio que, pese a la falta de maestros, cada año alrededor de 2 mil 500 aspirantes presentan el examen de oposición para ingresar al servicio educativo.
“Con ese número de evaluados se podría atender sin problema la demanda anual de las escuelas”, señaló.
No obstante, atribuyó el estancamiento a la falta de coordinación entre la Secretaría de Educación, la Secretaría de Hacienda y los procesos administrativos de la USICAMM, lo que mantiene a muchos docentes en condiciones de interinato, sin certeza laboral ni estabilidad en las aulas.
El déficit de personal, advirtió el sindicato, no solo afecta a los trabajadores de la educación, sino que vulnera el derecho de los alumnos a recibir una enseñanza de calidad.
Entre las principales consecuencias se encuentran incumplimiento de la planeación anual y de los contenidos de los libros de texto, grupos que llegan a tener hasta tres docentes distintos en un mismo ciclo escolar, lo que interrumpe el proceso educativo.
Directores que deben asumir funciones frente a grupo, descuidando la administración y el acompañamiento académico de sus escuelas.
Ante este panorama, el SNTE exigió a las autoridades educativas y financieras destrabar la liberación de plazas definitivas y dejar de trasladar responsabilidades entre dependencias.
La demanda es concreta que los docentes que ya aprobaron sus evaluaciones ocupen las vacantes existentes y se detenga el rezago educativo que, mes a mes, continúa profundizándose en Chiapas. EL ORBE/Nelson Bautista





